1er aniversario de los Cazadores de Hermes

¡Parece mentira que ya haya pasado un año!
Porque… ¿os acordáis de la primera quedada de bloggers que se realizó en busca de la figura de Hermes en Barcelona? (Podéis clickar aquí si queréis refrescar memorias)
¡Este pasado domingo celebramos que ya hace un año que la realizamos! ¡Un año del inicio de los llamados Cazadores de Hermes! Una iniciativa espontánea que, poco a poco, se fue convirtiendo en un grupo de bloggers, enamorados de Barcelona, que escribimos sobre ella y nos apasionamos con ella. De ahí que, cada cierto tiempo, vayamos organizando quedadas y encuentros varios en nuestra querida Barcelona, mientras vamos aportando cada uno de nosotros todo lo que podemos a lo que el conocimiento general de la ciudad se refiere.
Este domingo 19 de mayo, pues, nos reunimos para rememorar esa primera ruta y celebrar nuestro primer aniversario.
Y, para ello, ¿qué mejor que hacer una ruta por la ciudad en busca, una vez más, de Hermes, a la par que descubrimos esos pasajes y calles enrejadas que marcaron un época ya perdida?
Esta vez, los organizadores fueron Xavi y Roser, de Las Crónicas de Thot y Cosas de Absenta, respectivamente.
Otros blogs también pertenecientes al grupo Cazadores de Hermes son:
¡Algunos de ellos ya han publicado sobre la ruta que realizamos! Así que, si queréis ver más fotos y conocer más sobre qué son Los Cazadores de Hermes y la ruta en general… ¡ya podéis visitarlos!
A continuación, os la detallo yo también:
Punto de inicio: Monumento a Cristóbal Colón

1) Port de Barcelona:

¿Os habéis fijado que arriba de todo de la Autoridad Marítima del Port de Barcelona, antiguamente el Café Mundial Palace, hay un Hermes?
Como ya vimos en otras entradas, Hermes siempre se ha relacionado en Barcelona con la economía y la industria, de ahí que lo podamos encontrar en un sinfín de edificaciones de la ciudad, especialmente en aquellas que guardan algún tipo de relación con dichos ámbitos.
De todas formas, cabe tener en cuenta que, según la leyenda, Barcelona fue fundada por Hércules y Hermes. Es por este motivo que en ocasiones la presencia de Hermes no está íntimamente relacionada con la industria y el porvenir económico en determinadas edificaciones.

2) Passatge del Cagar-hi:

En este punto de la ruta, podemos observar, a la vez, los dos elementos que caracterizan nuestro itinerario.
Por un lado, encontraríamos un Hermes, concretamente, en la antigua sede de fundición de cañones de Barcelona y, posteriormente, central del Banco de Barcelona, el primer banco de la ciudad.
Y, por el otro, un pasaje de lo más curioso… un pequeño callejón caracterizado por su uso como comuna pública de la ciudad, de ahí su nombre. ¿Sorprendidos?

3) Passatge de la Banca:

Como indica su nombre, el que en mi opinión es uno de los pasajes con más encanto de Barcelona y que actualmente alberga el Museu de la Cera de Barcelona, en su momento tuvo funciones de banco. De hecho, si entramos en algunas de las salas del museo, como podrían ser la del atraco, toda la decoración que podemos encontrar no se trata de elementos de atrezzo sino, realmente, mobiliario del antiguo banco. De hecho, hasta la habitación acorazada es original de la época.

4) Passatge de la Pau:

Este pasaje guarda dos curiosidades. En primer lugar, la grafía que podemos encontrar en su entrada, es decir, en lugar de “Passatge”, observamos “Pasage”, quizá en referencia al “Passage” francés que con tanto ahínco los barceloneses intentaron imitar.
Y, en segundo lugar, el hecho que su nombre haga referencia a una paz que nunca llegó, la de Bergara. El Passatge de la Pau se abrió en honor a la Paz de Bergara en tiempos de la reina Isabel II pero, sin embargo, a raíz de las acciones que el General Espartero llevó a cabo en Barcelona, una masacre fruto de 13h de bombardeos desde el Castell de Montjuïc, nos muestra la inutilidad de ello.

5) Passatge de la Pau / carrer Sils:

Aparte del Hermes que encontramos en el pequeño espacio abierto localizado en la confluencia de ambas calles, destacar que se trata de una plaza sin nombre, es decir, que el nombre que podemos observar en su placa es completamente inventado dado que oficialmente no tiene.
De ahí que la placa que nos muestra su nombre esté pintada en la pared y no sea un placa propiamente dicha.

6) Plaça de Medinaceli:

Se trata de una plaza dedicada al comercio, de ahí que, lógicamente, no nos falte un Hermes en ella. 
Inicialmente, sin embargo, formaba parte de los monjes franciscanos, cuyos terrenos fueron reclamados por el duque de Medinaceli, como indica su nombre.
Contrariamente a lo que pueda parecer, la estatua del centro de la plaza no corresponde a la figura del duque sino al Almirante Galcerán Marquet. 

7) Plaça de la Mercè:

En la Font de Neptú, podemos observar, una vez más, la figura de Hermes.


8) Passatge del Rellotge:

El nombre de este pasaje hace referencia a un relojero famoso por tener un sinfín de relojes que mostraban la horas de distintos lugares del mundo. 
Actualmente, el relojero ya no existe, pero, en conmemoración suya y de la función que tuvo antaño, sí podemos encontrar un reloj, aunque moderno, en su interior.
Dícese que en esta calle también vivió Roger de Llúria.

9) Carrer del Timó:

Pasando antes por el carrer de Milans para comprobar por nosotros mismos el lugar que corresponde a una de las fotografías más realizadas en la ciudad de Barcelona, subimos por el carrer d’Ataülf, antiguo centro de la comanda templera (¿os habéis fijado que una de las calles colindantes se llama carrer dels Templers?), para observar un nuevo pasaje. 

Se trata del carrer del Timó en cuyo interior podemos encontrar la única puerta templera que nos queda en Barcelona. Según parece, Jaume I, en agradecimiento a la comanda templera por las muchas ayudas que le había otorgado durante su reinado, les abrió una puerta en la muralla, antes en la calle Avinyó, para que pudiesen pasar por ella y llegar directamente a su convento sin necesidad de utilizar la puerta común de la muralla.
En la misma calle, podemos encontrar también la única iglesia que queda de los templarios.

10) Carrer del Pou Dolç:

A diferencia de las otras calles que hemos podido ir viendo en esta ruta, el carrer del Pou Dolç tiene un pasado de lo más macabro…
Según parece, en él se ponía el “botxí” de la ciudad, es decir, la persona encargada de matar a los condenados a muerte, para vender todos esos miembros humanos que posteriormente cortaba. 
Piernas, brazos, dedos, manos… todo ello era vendido en el carrer del Pou Dolç a brujos y barceloneses, dadas las propiedades curativas y de buena suerte que se les otorgaba en la época.

11) Justo delante… el Passatge del Crèdit: 

En la misma entrada, un Hermes, en referencia, una vez más, al pasado de la calle.
Se trata de un pasaje al más puro estilo parisino, reconocido por sus tiendas de decoración, entre las cuales se encontraba la primera que se instaló en la ciudad, una de las más lujosas, y de hierro forjado. 
Como curiosidad, encontramos el hecho que, en él, naciese, en la habitación 330 del actual Hotel Rialto, Joan Miró y que, años más tarde, Salvador Puigantic viviese también en él.
La garita del portero que podemos encontrar en su interior es de lo más emblemática, así como también la galería de arte que actualmente preside la calle.

12) Carrer del Beat Simó de Rojas:

Su nombre nos remite a dos posibles personajes. Uno de ellos podría ser un monje trinitario de la iglesia colindante de St. Jaume (antigua sinagoga menor de Barcelona) o, el otro, a Simón de Sajor (Rojas leído al revés) que, para ocultar su procedencia judía, decidió cambiarse el orden de las letras de su apellido. 

13) Plaça Reial:

Antes de llegar a la plaza, fijaos en la placa que podemos encontrar, a manos izquierda, en la calle de les Heures. En ella, se conmemora el lugar en el que nació el diario de La Vanguardia.

Una vez en la plaza, encontraremos dos de los elementos que continuamente hemos estado buscando en nuestra ruta. El casco de Hermes en el centro de ella, concretamente, en dos de las farolas que diseñó Antoni Gaudí (las otras tres las tenemos en Pla de Palau). 
Y, a un lateral, el Passatge Bacardí, uno de los más caros y lujosos de Barcelona donde vivían las mejores familias de la ciudad, como si de una cúpula, cerrada al mundo, se tratase.
Mercadillo de coleccionismo de los domingos por la mañana en Plaça Reial:

Después de las fotografías que pudimos tomar, todo lo que aprendimos y el buen rato que pasamos…
sólo puedo decir…

¡MUCHAS GRACIAS XAVI Y ROSER!

Y…

¡A CONTINUAR CUMPLIENDO CAZADORES!

6 comments

  • Instants Barna  

    fantastica alba, ja t’he posat el link a la meva entrada :)

    Un petó maca!

  • Enrique  

    Una entrada supercompleta que nos transporta al leerla a un día maravilloso, una vez más, en compañía de gente estupenda.
    Besos y que cumplamos muchos más!!!

  • Neus. La meva Barcelona.  

    Una bona passejada amb molt bona companyia. Com ens agrada Barcelona i com m’agrada estar a aquest grup.
    Un petó!

  • APU Barcelona  

    Muy bien Alba. Y has añadido algunos detalles extra como el mercadillo y la caseta del portero del pasaje.
    Un beso

  • Xavi  

    Molt bon resum de la ruta, Alba!
    M’han encantat les fotos del reflexe de l’església de la Mercè.
    Petons!

Escribe tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados.