48h Open House Barcelona

Como muchos ya sabéis, el pasado fin de semana tuvo lugar uno de los eventos más importantes de Barcelona… ¡el 48h Open House Barcelona! ¡La oportunidad de visitar distintos edificios, importantes arquitectónicamente hablando, de manera libre y gratuita!
En mi caso, decidí visitar distintos iconos de la zona de la Vall d’Hebron, concretamente, pasando antes por el camino abierto por los Reyes Católicos de St. Genís d’Horta desde la parada de metro de Montbau, la Torre Jussana, el Pavelló de la República y los jardines de la Granja Martí-Codolar. Tres lugares casi desconocidos por todos nosotros pero que, sin embargo, guardan grandes secretos, por lo que se convirtió en una visita de lo más interesante.

En primer lugar, accedimos a la Torre Jussana, una antigua masia catalana de origen medieval que, a partir del año 1804, se convirtió en lo que conocemos como la típica vivienda de una familia acomodada barcelonesa del s. XIX que vivía en los alrededores de la ciudad.
Remodelada, pues, encontramos actualmente una casa de estilo neoclásico francés que, incluso, podría ser una copia de la “folie” del Hôtel Guimard de Claude Nicolas Ledoux (s.XVIII). 
Actualmente, tras una importante segunda remodelación que le añadió un imponente tejado de zinc con interior de madera, alberga el Centre de Serveis a les Associacions de Barcelona con la finalidad de fortalecer el tejido de asociaciones de la ciudad. 
Así, pues, se trata de un lugar abierto habitualmente al público, por lo que podréis pasaros a hacerle una visita en cualquier momento que deseéis. 
Para más información:
Av. Cardenal Vidal i Barraquer, 30
www.bcn.cat/tjussana

En segundo lugar, nos dirigimos al edificio vecino, al Pavelló de la República, un lugar que adquiere una mayor importancia por su significado, es decir, que su reconocimiento recae más en su contenido que no en su continente, más en la función que desempeñó durante el contexto en el que se construyó que no en el edificio en sí mismo, construido a partir de materiales muy humildes (nos encontramos en plena Guerra Civil).
El Pavelló de la República, pues, fue el lugar en el que la República Española dio a conocer los desastres de la Guerra Civil en la Exposición Universal de París del año 1937.
Siguiendo el más puro estilo del GATCPAC, sus arquitectos, ni más ni menos que Josep Lluís Sert y Luis Lacasa, construyeron un edificio sencillo en cuanto a materiales y formas pero que desempeñó, tal y como hemos dicho, un papel importantísimo en esta promoción hacia Europa.
¿Sus iconos más representativos?
La rampa de inspiración corbuseriana y el hecho que en el patio interior se expusiese una de las obras más reconocidas de Pablo Picasso, el Gernika, pintado expresamente para dicha feria.
Actualmente, el edificio es una réplica del original, desmontado en su momento, como solía ocurrir en estas ferias de carácter temporal, construida en el año 1992 en motivo de las Olimpiadas de Barcelona.
De la misma manera que el caso anterior, se trata también de un edificio visitable dado que en su interior encontramos una de las bibliotecas más completas en cuanto a material de la Guerra Civil se refiere, perteneciente a la Universitat de Barcelona.
Para más información:
Av. Cardenal Vidal i Barraquer, 34-36

Finalmente, visitamos la antigua Granja Martí-Codolar, el primer zoológico de Barcelona (sus animales fueron trasladados a su actual ubicación en el Parc de la Ciutadella) que, dado que su interior alberga un colegio salesiano, permanece siempre cerrado al público.
Esta explotación agraria perteneció al que fue socio fundador de la Cambra de Comerç i Navegació de Barcelona, encargado también de extender la red eléctrica por el país, el Sr. Martí-Codolar, de ahí su nombre.
¿Lo mejor en mi opinión?
Aparte de la Torre en sí misma (residencia de la familia), de los distintos espacios de sus jardines y del sinfín de esculturas, cada una con su propio carácter e historia, que podemos encontrar en su interior… ¡el Cigarral! Se trata de una área de reposo ubicada en un rincón de esta gran finca que ocupaba casi toda la extensión de su alrededor, llegando incluso al actual Club de Tenis Olímpico de Barcelona (¡se dice que era tan grande que en su interior había un pantano navegable y todo!).
Actualmente, a pesar de todo su esplendor y de la gran importancia que tuvo en Barcelona y la zona, se encuentra en un estado de decadencia realmente grave. Prueba de ello es el hecho que una de sus glorietas, pintada por Santiago Rusiñol, esté completamente abandonada y malmetida. 
Tenéis más información de la finca en el blog de una de las personas que vivieron, ya hace un poco de tiempo, en su interior:

En definitiva… ¡se trató de un 48h Open House muy bien aprovechado que nos permitió, un año más, conocer esa Barcelona tan desconocida y a la vez tan entrañable!

Escribe tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados.