Caldes d’Estrac (Caldetes)

La salida desde Barcelona de hoy es a Caldes d’Estrac, una localidad ubicada en la comarca del Maresme, a pocos kilómetros de Arenys de Mar y de Mataró (clickar aquí para más información), conocida popularmente como Caldetes por su larga tradición como lugar de veraneo de las clases burguesas catalanas desde mediados del siglo XIX y, en especial, por la salida de aguas termales que podemos encontrar en distintos puntos de la población.

Así pues, las referencias modernistas las podemos encontrar en cualquier rincón, así como también el papel que la localidad ha marcado en distintos escritores catalanes, como podrían ser Jacint Verdaguer o Joan Maragall.

En definitiva, se trata de una población pequeña pero repleta de encanto, con un ambiente muy familiar y un toque especial que seguro que os cautivará.
Es por este mismo motivo que os recomiendo estaros un par o tres de días: el tiempo ideal para saborearla e impregnarse de todo su atractivo.

Un hotel: Hotel Colón 4*

Se trata de todo un emblema para Caldes d’Estrac e, incluso, de un ejemplo bastante importante en la historia del termalismo del siglo XIX a nivel español.

Actualmente, completamente remodelado, este antiguo balneario ha pasado a ser un hotel de cuatro estrellas en el que, no sólo alojarse es todo un lujo por la proximidad de la playa, las vistas de las que goza sobre ella y el servicio y atenciones recibidos, sino también por conservar el ambiente tan característico de los balnearios con su circuito termal con aguas directamente extraídas del mar, sus instalaciones en las que se incluiría un gimnasio con actividades dirigidas y sus tratamientos.

Por otro lado, destacar la gran importancia que tiene en la comarca por lo que respecta tanto a eventos de negocios, como deportivos y gastronómicos.

Si entráis en su página web, encontraréis distintos paquetes y ofertas para disfrutar de un fin de semana en él a todos los precios y necesidades: http://www.hotel-colon.net/web/ct/index.php

Las vistas desde las habitaciones son espectaculares, en especial en las salidas y puestas de sol y, sobretodo, teniendo en cuenta su ubicación a tan sólo escasos metros de la playa.

La playa, además, sin ser privada, goza de sus características gracias al hecho de encontrarse entre dos espigones y al Beach Club con todo tipo de facilidades ubicado en ella.

Entre sus instalaciones, además, cabe destacar el solárium con jacuzzi de agua fría que encontramos en su terrado y desde el cual se divisan sus alrededores e, incluso, en los días despejados, Montjuïc y Barcelona, así como también la cafetería y terraza en las que por las noches música en directo ameniza la velada.

Una comida: Restaurante Can Suñé

A tan sólo pocos metros, encontramos comida sofisticada pero con las exquisiteces catalanas de toda la vida como base.

Para más información: http://www.cansune.com/

Una cena: El Taller

Comida típica catalana y casera, con un ambiente familiar y acogedor, en una antigua carpintería remodelada como restaurante.

Un itinerario por Caldetes

Caldetes, a pesar de sus dimensiones, se trata de un pueblo con bonitos puntos a visitar. Es por ello que en la página web del Ayuntamiento de Caldes d’Estrac nos podemos descargar un itinerario que, además, incluye todo un conjunto de carteles repartidos por todo el pueblo con información que nos ayudará a conocer mejor la localidad, acercándonos a este encanto que comentábamos en líneas anteriores.
Podéis encontrarlo en http://www.caldetes.cat/

Algunos de los puntos destacados serían los siguientes:

Plaça de les Barques: 
plaza principal y punto de encuentro de Caldetes donde, en especial durante las noches de verano, se hace vida gracias a los distintos bares, mercadillo de artesanías e, incluso, atracciones para los más pequeños que encontramos en ella.

Hay una escultura a Joan Maragall, personaje que veraneaba en Caldetes. ¿La encontráis?

Passeig dels Anglesos: 
paseo en el que, juntamente con la Calle del Callao, se concentra gran parte de las antiguas casas de indianos de la zona. Grandes mansiones que os dejarán realmente boquiabiertos. 
Dicho paseo recorre las distintas playas de Caldes d’Estrac, convirtiéndose en una agradable experiencia especialmente a última hora de la tarde.  
Si lo seguimos, además, rápidamente llegaremos a St. Vicenç de Montalt y, posteriormente, a St. Andreu de Llavaneres, dada la escasa distancia entre los tres pueblos. 


Can Muntanyà: 
el pulmón verde de Caldetes y antiguo jardín romántico de Can Arquer de la Santema, una de las primeras casas de veraneo de Caldetes.

Distintas imágenes de las calles de Caldes d’Estrac:

La Parròquia de Santa Maria

Las “Torres de Guaita”: 
antiguas torres de vigía del siglo XVI contra los distintos ataques moriscos que sufrió todo el litoral catalán. Cada una de estas torres recibe un nombre distinto (Torre dels Encantats, Torre Busquets i Torre de les Heures) que hace referencia a cada una de las leyendas que giran alrededor de Caldes d’Estrac. Podéis encontrarlas en la página web del Ajuntament de Caldes d’Estrac. 

Los Baños Termales:

La Riera: 
calle principal de Caldes d’Estrac.

Los lavaderos:

La capilla de la Mare de Déu del Remei: 

Un paseo por las 3 viles

Tal y como ya hemos comentado en líneas anteriores, la distancia entre Caldes d’Estrac, St. Vicenç de Montalt y St. Andreu de Llavaneres es prácticamente escasa. De ahí que se hayan unido bajo la marca turística de “Les 3 viles” y que se haga realmente agradable realizar un paseo uniendo las tres localidades, ya sea andando o en bicicleta.

Con este paseo, no sólo podremos conocer los alrededores de Caldetes sino también realizar un recorrido por sus distintas playas y, en especial, por todas las antiguas casas de indianos que podemos encontrar a primera línea de mar de las tres localidades.

Església de St. Andreu de Llavaneres, localidad donde no hay que olvidarse de probar su conocida coca.
Casas de indianos que podemos encontrar por todo el recorrido

Y a tan sólo 3km de distancia, Arenys de Mar, localidad a la que también se puede acceder en bicicleta, destacada por su riera y por el cementerio modernista que tanto citó Salvador Espriu en sus obras (la emblemática Sinera) y, a tan sólo unos minutos en tren, St. Pol de Mar, pueblo pesquero en el que pasear por sus calles es toda una delicia y lugar en el que la cocinera Carme Ruscalleda tiene localizado su reconocido restaurante.

Podéis encontrar rutas para recorrer ambas localidades en las páginas web oficiales de sus ayuntamientos:

http://www.arenysdemar.cat/
http://www.santpol.org/

Finalmente, destacar la importancia de no olvidarse de probar las míticas “estrelletes” de la Riera (serie catalana retransmitida en TV3 y grabada en las calles en St. Pol de Mar) que podemos encontrar en distintas pastelerías de la localidad gracias a los esfuerzos realizados por el Gremi de Pastissers del Maresme

2 comments

  • AMAJAIAK  

    El Taller de Caldetes, mítico en la zona. De Caldetes tb es importante la Fundació Palau.

    • Alba  

      Cierto! Con muy buenas exposiciones y actividades muy interesantes!

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