Cicloturismo… en ruta… 4 días por Lo Delta

Muchas veces marchamos lejos de vacaciones sin acordarnos que también podemos pasar unos días increíbles en lugares mucho más cercanos y muchas veces más fascinantes de lo que nos parecen.

Y es que cerca de casa tenemos un sinfín de cosas para ver y hacer y, lo que es más, con un valor increíble que muchas veces no apreciamos por el simple hecho de que se encuentren tan cerca.
¡Éste sería el caso del Delta de l’Ebre, ahora Reserva de la Biosfera!
Un lugar donde la naturaleza se encuentra en su estado más virgen y salvaje, con paisajes que te dejan sin respiración y una fauna y flora increíbles. (¡Aparte de su gastronomía! ¡Realmente exquisita!)
De hecho, el vídeo promocional de turismo en el Delta de l’Ebre de hace ya unos años lo comparaba con algún lugar de África por sus paisajes y puestas de sol. Y es que, no he estado nunca en África, pero por fotografías que he visto, realmente no la deja atrás.
(Os he intentado buscar el vídeo pero no ha habido manera de encontrarlo…)
La salida que os propongo por el Delta se trata de una ruta de cuatro días en bicicleta, pero completamente adaptada al coche, entre arrozares, pueblos y naturaleza para recorrer de manera relajada, parando donde haya que parar y combinando el turismo cultural con el gastronómico y natural, algunos de los parajes más emblemáticos del conjunto.
Cuatro días pero que, a poder ser, alargaría a cinco, no sólo para verlo con mayor tranquilidad sino para además añadir, por ejemplo, una visita a las dunas de Riumar (no me dio tiempo a visitarlas) y un baño relajado en las playas de St. Carles de la Ràpita.
Se trató de una ruta que realmente me encantó poder realizar. Era mi primera iniciación en el cicloturismo y… ¡mereció la pena! Primero, por la satisfacción que te da coger la bici ya por sí misma y por ver que eres capaz de recorrer lo que haga falta con ella y, segundo, porque el cicloturismo te da esa libertad que otros medios de transporte no te aportan, practicando el movimiento Slow Tourism (turismo lento) y permitiéndote un viaje mucho más cercano con el terreno y sus gentes.
¡Así que sólo puedo animaros a ponerlo en práctica!
Si os gustan las bicicletas… ¡os gustará también esta ruta, la mar de sencilla y llana, que os detallo unas líneas más abajo!
Pero antes…
Algunas recomendaciones:
- ¡Que la bici no sea un impedimento! El medio de transporte va contigo siempre así que… ¡aprovéchalo, párate dónde te apetezca y disfruta del paisaje y del momento!
- ¡Crema solar, ropa fresca y agua! Veréis que en el Delta de l’Ebre hay pocas sombras y que el efecto del agua de los arrozares multiplica los efectos del sol en nuestra piel…
- ¡El mínimo peso posible puesto que tendréis que recorrer kilómetros con la casa a cuestas literalmente!
Y algunos links:
L’Ampolla  http://www.ampolla.org/
Amposta  http://www.turismeamposta.cat
Sant Carles de la Ràpita  http://www.turismelarapita.com/
Tenéis todos los mapas descargables clickando aquí.
Algunos tramos veréis que son sobre carretera pero no temáis: todo son carreteras muy poco transitadas y de fácil acceso para las bicicletas.
Sólo encontraréis algún que otro problema entre l’Aldea y Amposta (Amposta no tiene estación de tren, motivo por el cual hay que pasar siempre por l’Aldea para llegar a Barcelona) dado que llega un momento que la ruta ciclable se acaba y tenéis que recorrer un par de kilómetros por la nacional. De todas formas, vuelvo a repetir, veréis que no se trata de una carretera peligrosa dado el poco tráfico que encontraréis.
Etapa 1
39.38 km
L’Aldea – Badia del Fangar – Amposta, pasando por la Torre de la Granadella, Torre de Camarles, L’Ampolla y la Bassa de les Olles
Salida desde Barcelona y llegada, mediante RENFE, a la parada de tren de L’Aldea, el km0 de nuestra ruta que nos hará una primera aproximación e introducirá al Delta de l’Ebre, visitando las primeras localidades, arrozares y zonas naturales, y recorriendo un tramo de lo que en su momento fue la antigua Via Augusta.
L’Aldea:
Cuando lleguéis, coged el primer camino que queda a vuestra izquierda nada más salir de la estación.
A pocos metros, empezaréis a encontrar los carteles que os darán la dirección para llegar al Canal de Camarles para, así, empezar vuestra ruta, el itinerario número 4 de los que podéis encontrar en el link de la Generalitat de Catalunya que os di en unas líneas anteriores.
Torre de la Granadella:
Torre de Camarles:
Para visitar su interior y disfrutar de las vistas sobre todo el Delta y la Badia del Fangar, entrad a la Oficina de Turismo que hay justo delante.
¡Os darán las llaves para poder abrir el candado y la puerta que da acceso a su interior!
L’Ampolla:
A pesar de que no sea propiamente una localidad del Delta… ¡hay que parar en ella para degustar sus arroces y licores de arroz!
Así que, ¿nos desviamos de la ruta trazada, cogemos el paseo marítimo hacia la izquierda y hacemos una parada en el Restaurant Can Piñana para conocer algunos de los productos más típicos de la zona y, así, reponer fuerzas?
Retrocedemos por el paseo marítimo de l’Ampolla y, ahora sí, seguimos la dirección que en su momento nos indicaba el mapa.
Nos dirigimos hacia la Bassa de les Olles, un paraje natural en el que observar un sinfín de aves distintas, con, como telón de fondo, la Badia del Fangar y su mítico faro, a nuestra izquierda.
A través de la Sèquia Mare, llegamos una vez más a l’Aldea para visitar su famosa ermita – fortaleza.
Nuestra ruta acaba aquí pero, dado que la primera noche la pasaremos en Amposta, cogeremos el camino ciclable que encontramos justo detrás de la ermita para dirigirnos hacia la capital del Montsià.

Intentad ir hacia el sur el máximo de rato posible atravesando los campos de arrozares. Llegará un momento que el camino se acabará y tendréis que continuar por la carretera dirección Amposta pero no os asustéis, es uno de los problemas de la ruta (espero que pronto se solucione) pero que, aún así, veréis que gracias a que el tráfico no es para nada abundante ni peligroso, se puede sobrellevar. De hecho, a pesar de que sea una carretera, corresponde al GR 92 que recorre toda la costa catalana hasta Ulldecona.

¡La llegada a Amposta la veréis como un reto conseguido de lo más honorable! ¡Y más al ver su imponente puente! ¡Os lo aseguro!

Una vez en Amposta, lo mejor es hacer un poco de turismo para conocer la ciudad. Antes, sin embargo, ¿dejamos nuestro equipaje y las bicis en el hotel, nos duchamos (¡una de las satisfacciones más grandes del cicloturismo!) y ponemos cómodos?

Hotel HCC Montsià 2*
Un lugar céntrico donde reposar.
No ponen ningún tipo de problema en guardar las bicicletas.

Para más información:
Av. de la Ràpita, 8

https://www.hcchotels.es/es/hotel/8/hcc-montsia

 

Veréis que Amposta es una ciudad más o menos pequeña. Aún así, hay determinados puntos que hay que visitar. El primero de ellos es su centro y barrio antiguo.
En la Avinguda de la Rápita y la calle Alcalde Palau, encontraréis todos los comercios y ambiente de Amposta pero, antes, meteros por el carrer Major hasta llegar al Ayuntamiento y a la iglesia de l’Assumpció. Las calles colindantes están todas ellas llenas de encanto. Llegad al río y saboread las vistas desde él del puente y del que es uno de los ríos más grandes de España, el Ebro.
   
Por el Passeig del Canal, llegaréis al Mercat Municipal, también interesante de visitar, y al Castell d’Amposta, antigua fortaleza y también industria de la ciudad.
¡Os recomiendo volver durante la puesta de sol y la noche para observar desde él el puente iluminado!
Mercat Municipal:
  
Castell d’Amposta:
Callejuelas de Amposta con su todavía carácter tradicional:
  
¿Cenamos en una de las terrazas de la calle de l’Alcalde Palau justo delante del Mercat Municipal?
Puesta de sol desde el Castell:

Etapa 2

56.36 km
De Amposta a Migjorn por el Camí de Sirga, pasando por Balada, Deltebre y St. Jaume d’Enveja.

Con salida desde Amposta ciudad, esta ruta que recorre todo el río Ebro a través del Camí de Sirga, antiguo camino que recorrían los “llaguts“, antiguas embarcaciones de carga, hasta su antigua desembocadura, en el riu Migjorn, corresponde a los itinerarios 8 y 9 de la Generalitat de Catalunya.
Antes… ¿desayunamos en la Pastisseria Estrada de Amposta de la calle Alcalde Palau?
¡No os olvidéis de probar el coc de poma! ¡Una delicia!
Os recomiendo también comprar aquí el picnic ya que, quitando un pequeño merendero localizado en Migjorn, no encontraréis ningún lugar donde poder comer.
Y de postre… ¿unos pastissets? ¡Son también uno de los postres más típicos de la zona y en esta pastelería especialmente los hacen riquísimos! ¡Aparte que, en plena naturaleza, será veustro picnic ideal!
Inicio de la ruta en la Oficina de Turisme d’Amposta:
Cabañas del Delta (casas de jornaleros donde guardar herramientas muy típicas de la zona) que iréis encontrando a vuestro paso entre arrozares:
Balada, un pueblo de sólo una calle reconocido por su monumental árbol (el Baladre de Balada).
En mi opinión, ¡uno de los lugares más carismáticos del Delta y de visita obligada!
    
Lo Passador, puente que une Deltebre con St. Jaume d’Enveja y el único que encontramos, excluyendo los dos puentes de Amposta, en el Delta:
Migjorn desde el mirador de la Bassa de l’Alfacada:
Playa de Migjorn, un lugar ideal para darse un baño y comer.
Desde ella, podéis acceder a la emblemática Illa de Buda.
Dado que nos encontramos ya en pleno Delta, las aves, algunas de ellas realmente extrañas, también estarán presentes en todo momento. ¡Cuidado con asustar a Mamá Pato!
Durante todo el camino podréis ir realizando paradas para contemplar el paisaje. Veréis que hay bastantes lugares habilitados para ello, así como también carteles con todo tipo de indicaciones sobre el terreno y el entorno.
Al llegar a St. Jaume d’Enveja, cruzamos por Lo Passador para conocer Deltebre e iniciar el itinerario 9 antes comentado.
 El Llagut Dertusa, un llagut histórico, el único que podemos encontrar expuesto en el Delta, localizado en la orilla del río Ebro en su paso por Deltebre:
Volvemos a cruzar Lo Passador y nos dirigimos nuevamente a St. Jaume d’Enveja, donde pasaremos la noche. En mi opinión, es una de las localidades con más encanto del Delta, no sólo por el pueblo en sí mismo sino, especialmente, por su ubicación, en pleno Delta, es decir, en plena naturaleza.
¡Sus puestas de sol desde el río son magníficas y realmente impactantes! ¡Al menos para los que venimos de la ciudad!
¡Os recomiendo contemplarlas cenando en la terraza del Vora Riu!
¡Un lugar donde os sentiréis como en casa gracias al trato de su personal!

Pequeña recomendación…
¡Coged repelente antimosquitos! Estar en pleno Delta también supone la existencia de mosquitos y… de los grandes…

Pensión Delta Park:

Perteneciente al Albergue Delta Park, en este apartamento, ubicado en pleno centro del pueblo, podréis pasar la noche tranquilamente.

Etapa 3

55.65 km
St. Jaume d’Enveja – Poblenou del Delta – Badia dels Alfacs – La Tancada – L’Encanyissada – Casa de Fusta – St. Carles de la Ràpita

Hoy nos toca recorrer el lado opuesto del Delta, la zona que da al Montsià y a la Banya del Trabucador, es decir, a la Badia dels Alfacs, a partir de los itinerarios 1 y 7, enlazados uno detrás del otro para, así, llegar también al lugar donde pasaremos nuestra última noche, St. Carles de la Ràpita.

Para ello, podéis comprar vuestro picnic en la Pastisseria Neus del carrer Major de St. Jaume d’Enveja.

Veréis que esta zona también es la más salvaje del Delta, donde podréis encontrar más aves. ¡Algunas de ellas tan impactantes como los flamencos!

La primera parada será Poblenou del Delta, un pequeño pueblo de color blanco curioso por el gran campanar de su iglesia, fácilmente visible desde cualquier lugar del entorno.
A partir de él, nos dirigiremos al inicio de la Banya del Trabucador  para observar las Salinas de la Trinitat, el paisaje de la bahía y, en especial, el Montsià con St. Carles de la Ràpita a nuestra derecha.
Pasaremos por varios tramos de carretera pero, una vez más, sin nada de tráfico.
Una vez llegado a La Tancada, un estanque con una de las colonias de flamencos más numerosas de Europa, el camino es completamente ciclable.

 

Vistas de las Salinas de la Trinitat, la Torre de St. Joan, St Carles de la Ràpita con el imponente Montsià y la Banya del Trabucador:
Llegando al mirador de La Tancada, la Platja del Trabucador, la mismísima punta del Delta, en todo momento a nuestra derecha:
Colonia de flamencos en La Tancada:
Casas de muerciélagos, el criadero más grande de Europa, de L’Encanyissada, estanque cuyo nombre proviene de las múltiples cañas que encontramos en él:
Poblenou del Delta desde l’Encanyissada:
Llegamos a la Casa de Fusta, sociedad de caza construida en el año 1926 con madera expresamente importada desde Canadá (de ahí su elevado coste en aquel entonces), ahora museo, restaurante y zona de descanso muy popular en el Delta, y realizamos una parada para comer nuestro picnic.
El paisaje empieza a cambiar, volvemos a ver campos de arroz, el Montsià de fondo y, ya en el mar, grandes criaderos de mejillones, es decir, que salimos del límite del Parque Natural y, poco a poco, nos aproximamos al final de nuestra etapa, St. Carles de la Ràpita.
Antes de pasar por el Hotel, aprovechando que aún llevamos las bicis con nosotros, haremos dos paradas: la subhasta de pescado en la Llotja de Peix de St. Carles de la Ràpita que se lleva a cabo cada día entre semana a partir de las 16h (podéis observar el movimiento del puerto desde el primer piso de la Llotja) y el faro.
Dirección al faro, veremos el mismo paisaje que vimos por la mañana desde el inicio de la Banya del Trabucador pero desde la orilla opuesta:
La Glorieta, un mirador inacabado junto al faro:
Hotel del Port 3*
Muy cerca del Passeig Marítim, encontramos este hotelito en el que podremos descansar tranquilamente después de nuestra ruta.
Tanto el trato de su personal como las instalaciones son excelentes e ideales para nuestra última noche en el Delta. Además, también tienen un pequeño almacén donde guardar las bicicletas durante nuestra estancia.
Para más información:
Av. de la Constitució, 6
http://www.hoteldelport.es/
     
Una vez aseados e instalados en el hotel, podemos proseguir con un pequeño paseo por St. Carles de la Ràpita.
¿Lugares interesantes a visitar haciendo un pequeño paseo por St. Carles de la Ràpita?
El Parc de Garbí y el Passeig Marítim con su puerto y playas, Plaça del Mercat, la Església Nova (actual Oficina de Turismo dado que no se acabó de contruir) o Plaça Carles III (centro neurálgico de la población con su iglesia, ayuntamiento y pórticos).
Si tuviéseis tiempo, visitar el Mirador de la Guardiola también puede ser de lo más interesante, así como también una excursión a La Foradada. Pero, para ello, como hemos dicho en el inicio de la entrada, haría falta un día más en el Delta.
Finalmente, antes de ir a dormir… ¿Cenamos y nos tomamos un helado en la Plaça Carles III?
¡También podéis disfrutar de la noche en alguno de los bares de copas que hay en el mismo puerto!

Etapa 4

39.31 km

St. Carles de la Ràpita – els Ullals de Baltasar – Amposta – l’Aldea
 

La ruta de hoy es la más triste dado que se trata de nuetro último día en el Delta pero, a la vez, la más impactante en cuanto a paisaje se refiere, especialmente teniendo en cuenta de que lo que veremos es muy distinto a lo que hemos estado observando durante estos días de pedaleo: más vegetación, menos campos de arroz y… un lugar muy mágico y especial sólo digno de los cuentos de hadas… ¡els Ullals de Baltasar!
La ruta corresponde a parte del itinerario que llevamos a cabo ayer, el número 7, y al 6. De esta manera, pasaremos, una vez más por las mejilloneras para llegar, así, a Amposta, nuestro punto final de estas 4 etapas.
Antes… ¿compramos el picnic y el postre en la pastelería ubicada en la calle Gorria?
¡Os recomiento el Mitjablanc! ¡Otra delicia del Delta!
Els Ullals de Baltasar: como indica su nombre, en este rincón entre St. Carles de la Ràpita y Amposta, encontramos todo un conjunto de ojos. ¡Sí sí, lo que leéis! ¡Ojos! Es decir, pequeños agujeros en forma de ojo formados a partir del agua subterránea procedente del Montsià y els Ports. De esta manera, encontraremos un lugar mágico, prácticamente de cuento, gracias al agua y a los nenúfares que crecen en ella.
Llegada a Amposta: Si os sobra tiempo hasta volver a l’Aldea, lugar en el que cogeremos el tren de regreso a Barcelona (¿os acordáis del tramo que recorristeis el primer día para ir de la ermita de l’Aldea a Amposta?), podéis volver a comprar a pastissets para continuar degustando el viaje en Barcelona.
¡La Pastisseria Estrada, en la que desayunamos el segundo día, puede que esté abierta!
Y, con esta última imagen de la ruta por el Delta de l’Ebre…
¡sólo acabar de animaros a iniciar vuestra propia aventura en bicicleta! ¡Valdrá la pena! ¡Os lo aseguro!

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