En bici por el Baix Gaià

Hoy, con esta entrada, nos trasladamos a Torredembarra, a la Ronda Verda del Baix Gaià, para conocer, montados en nuestras bicicletas, la arquitectura y encanto de esos pequeños pueblos que nacieron alrededor del río que los irriga, el Gaià.
Dice la leyenda que, antiguamente, antes de que existiese el río Gaià, los terrenos que recorreréis con dicha ruta estaban completamente secos, por lo que los campesinos de la zona no paraban de pedir a Sant Magí que les ayudase. Tras sus plegarias, el Santo decidió tirar su garrote bien lejos y decir “Allí donde caiga el “gaiato” que tiraré, un río nacerá”. De esta manera, nació el río Gaià y, su población, en agradecimiento, decidió llamarlo como el “gaiato” del Santo.
Así, pues, para reseguir el río de dicha leyenda, nos desplazaremos hacia Torredembarra (desde Passeig de Gràcia es fácil llegar con la Renfe), desde donde, después de desayunar en la Plaça de la Font y visitar su iglesia, nos dirigiremos a la Plaça del Castell para iniciar nuestra ruta.
Un paseo que, no sólo os permitirá conocer dichos pequeños pueblos, caracterizados por sus carismáticos campanarios de iglesia, sino también rodar por distintos tipos de paisaje, llegando al Pantano de Gaià(creado expresamente para proveer de agua la petroquímica de Tarragona) y, especialmente, al mar Mediterráneo, punto final de la salida y una experiencia realmente fascinante al convertirse en una recompensa única y mágica después del esfuerzo realizado.
Por otro lado, además, destacar que, entre campos y huertas, encontraréis también distintos castillos, dado que dicha ruta alberga también la de Camí del Castells del Baix Gaià, un viaje en el tiempo, hacia ese río que fue durante tanto tiempo la frontera entre el condado de Barcelona y el Al-Andalus, es decir, la llamada la Marca Hispánica.
Tenéis más información de la ruta en su página web www.baixgaiaturistic.cat

En definitiva, unos 35kms aproximadamente (con tramos de un relativo cierto desnivel) que os permitirán pasear tranquilamente por esta zona de la provincia de Tarragona, conociendo algunos de sus rincones menos conocidos, y pasar un buen día con vuestra bicicleta.
Desde Torredembarra, saldremos dirección la Riera de Gaià, la siguiente población que podemos encontrar hacia el interior. Para ello, tendréis que recorrer, con cuidado y por el arcén, algunos kilómetros de una carretera poco transitada. Una vez llegado a la Riera de Gaià, tan sólo tendréis que buscar la llamada Ronda Verda que, a través de las huertas y campos de olivos y viña, os llevará al siguiente punto de la ruta.
Ardenya es una pequeña población destacada por su pequeñas iglesia y ermita. En la plaza que se localizan, podréis reposar tranquilamente en la sombra al lado de su fuente.
A partir de aquí, son dos las alternativas de ruta, en función de la situación del terreno. En determinadas épocas del año, el Pantano de Gaià se abre para darle más afluencia al río y mantener su cabal ecológico, provocando, así, un cambio de su curso y, por lo tanto, haciendo que nuestra ruta no pueda llevarse a cabo. Así, pues, si se da dicho caso como me pasó a mí, tendréis que dejar de seguir las señalizaciones de la ruta y dirigiros, desde la pequeña plaza de Ardenya, hacia la  carretera, a través de la calle que quedará a vuestra derecha mirando la iglesia. En tan sólo un par de kilómetros, llegaréis al siguiente punto, a El Catllar, desde donde podréis coger el camino asfaltado hacia el pantano. Hará bastante subida pero las vistas pueden ser realmente bellas. Además, pasaréis por uno de los castillos que comentábamos en unas líneas más arriba.
La ruta la podéis continuar hacia Vespella de Gaià y els Masos de Vespella para, de manera circular, acabar en Torredembarra nuevamente. Sin embargo, si queréis llevar a cabo la ruta que yo hice este fin de semana, podéis dar media vuelta, parar en El Catllar para visitar su castillo y conocer su tradición castellera (la primera “colla castellera” que levantó un castillo de seis pisos fue la de El Catllar en el 1770) y pasar nuevamente por Ardenya y la Riera del Gaià para, en vez de volver a Torredembarra, continuar la Ronda Verda dirección Altafulla. Veréis que el paisaje se vuelve más húmedo y distinto a los tramos anteriores dado que la zona final del río conforma unas lagunas protegidas.
Divisar su castillo como punto final de la ruta es una maravilla pero, sobre todo, se hace todavía más fascinante llegar a la playa, especialmente ahora en invierno, para tomar un poco el sol y disfrutar de él sin la masificación del verano, aparte de la sensación de libertad y relajación que se despertará en vosotros nada más ver el mar y sus encantadoras casitas de pescadores, después de los 35km recorridos.
En definitiva, la ruta por el río Gaià se convierte en un paseo en bicicleta ideal para un fin de semana de invierno, un itinerario que os permitirá desconectar de vuestro día a día sin salir muy lejos de Barcelona y disfrutar de la bicicleta y de ese solecito que tanto se agradece en esta temporada.

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