Excursión a la Serra del Catllaràs

labcnquemegusta-catllaras15

 

¡Salida desde Barcelona aprovechando la llegada del otoño y el abanico de colores anaranjados que van cubriendo los paisajes del Alt Berguedà!

 

En esta ocasión, nos trasladamos a La Pobla de Lillet, lugar que ya visitamos (se trata de una de las entradas que perdimos a causa de un error técnico, pero en los perfiles de La Bcn Que Me Gusta de Instagram y Facebook podéis encontrar algunas fotografías) para conocer su pasado industrial con la fábrica de cemento portland de Eusebi Güell, la fábrica Asland en el Clot del Moro, obra del arquitecto Rafael Guastavino y actual Museu del Ciment (pertenece al mNACTEC), y los Jardines Artigas, diseñados por Antoni Gaudí (al parecer, Gaudí, trabajando para Eusebi Güell en una obra que veremos un poco más adelante en esta misma entrada, se alojó en casa del Sr. Artigas, quien le pidió que le diseñara estos jardines por completo en sintonía con su entorno natural y el río Llobregat).

El Tren del Ciment permite disfrutar de ambos iconos industriales de una manera distinta y divertida, a la par que se recorre la antigua vía por la cual eran trasladados los materiales.

Podéis encontrar un poco más de información en sus páginas web oficiales, así como también en una recomendación que realicé en la plataforma Con los niños en la mochila de planes con niños.

Planes con niños en Cataluña (3)

 

Hoy, sin embargo, realizaremos una excursión que, si bien es cierto que también acoge iconos culturales de la zona, pretende ser más una manera deportiva de conocer otro rincón de una comarca que en La Bcn Que Me Gusta nos fascina.

La excursión de montaña, circular y con sus 21kms y 1020m de desnivel acumulado, transcurre por la Serra del Catllaràs, una zona de los Prepirineos con bastantes especies endémicas, tanto de fauna como de flora (en 1992 fue declarada Espai d’Interès Natural, siendo incluida por sus valores ecológicos dentro del Pla d’Espais d’Interès Natural de Catalunya – PEIN), importante por las explotaciones de carbón que se trasladaban mediante teleférico y el Tren del Ciment a la mencionada fábrica Asland.

El punto de inicio es La Pobla de Lillet, localidad donde os recomiendo desayunar, tanto en el horno Pagés como en el Bar Orient, para coger fuerzas antes de empezar la caminata. Sus dos puentes románicos sobre el río Llobregat son de postal.

 

Observaréis que el recorrido se encuentra perfectamente señalizado, empezando con las marcas amarillas y blancas del PR-C52 y continuando con las rojas y blancas del GR4. Podéis encontrar las rutas en la web de la Federació d’Entitats Excursionistes de Catalunya.

 

Iniciemos, pues, nuestra excursión dejando detrás de nosotros las vistas del Pedraforca y yendo hacia un pequeño tesoro del románico catalán, la iglesia de Sant Miquel de Lillet, una de las pocas iglesias románicas de planta circular conservadas.

Jeroni Martorell fue el encargado de llevar a cabo su restauración en los años 30.

 

Pertenecía al conjunto del monasterio de Santa Maria de Lillet, canónica agustiniana que se convirtió en el pueblo primitivo de La Pobla de Lillet (lo que en un principio se trataba de la iglesia del castillo pasó a ser un punto de congregación tanto de laicos como de clérigos), cuyos vestigios los podemos encontrar justo al lado. Es por este motivo que, a pesar de tratarse de una construcción del siglo XI y de contener múltiples cambios en su estructura, tengamos referencias suyas ya en el siglo IX.

Durante la Guerra Civil, fue incendiada, de ahí que actualmente se encuentre en un importante estado de abandono.

 

Muy cerca, dado que, como hemos indicado, se trataba de la iglesia de los señores de Lillet, encontramos los restos del Castell de Lillet, situado justo encima de la Roca Forcada. Se trataba de un importante punto de control del paso del Berguedà a la Cerdanya. Sin embargo, la construcción de un nuevo castillo en el llano, el Castell de la Pobla (s.XIV), supuso finalmente que esta construcción, propiedad de Emma, hija de Guifré el Pilós (su nombre, no obstante, no aparecería hasta la llegada del linaje de los Lillet en 1144), quedase en el abandono.

Nuestro camino continúa justo desde los pies de dicho castillo. No obstante, si preferís antes subir en un momento para ver las vistas desde él es también interesante.

 

Y, continuando con esa visita de Antoni Gaudí a la zona a partir del mecenazgo de Eusebi Güell, que comentábamos al inicio de esta entrada, pasamos por otra obra del arquitecto, el Xalet en el cual se alojaban los trabajadores de las minas de carbón de la Serra del Catllaràs.

Se trata de una pequeña edificación que, si bien es cierto que no acaba de adecuarse al estilo que conocemos de Antoni Gaudí, sí resulta de lo más curioso, en especial teniendo en cuenta que nos encontramos justo en medio de la montaña y su función.

No obstante, su arco catenario, apuntado desde el exterior, es uno de esos elementos tan propios del arquitecto que lo hacen inconfundible. En su interior, encontramos 6 viviendas, dos por planta, unidas mediante una escalera central que es la que se visualiza desde el exterior del edificio. A pesar de su simplicidad, busca la máxima comodidad y aprovechamiento del espacio, algo necesario para alojar a dichos trabajadores, los cuales se se distribuían en su interior en función de sus categorías laborales. De este modo, dado que la planta baja tenía el peor aislamiento térmico del conjunto, es en este nivel que vivían los encargados del servicio y mantenimiento. Contrariamente, los directivos dormían en la parte del medio y el personal subalterno en las buhardillas.

 

Y ahora sí que iniciamos la verdadera subida, la ascensión a la Roca de la Lluna, punto desde el cual podremos divisar puntos tan remarcables como el Cadí, el Puigllançada, la Serra d’Ensija y la Gallina Pelada (podéis encontrar la excursión que realizamos a ella en La Bcn Que Me Gusta aquí), los Cingles de Vallcebre, Port del Comte, el Moixeró, Sant Martí de Brocà, el Clot del Moro, els Rasos de Tubau, el mágico enclave de Montgrony y el Puigmal, entre otros. En definitiva, ¡la cerecita de la excursión!

Al fondo a la izquierda, podemos contemplar también el último punto de nuestra excursión, el Santuari de Falgars.

labcnquemegusta-catllaras26

 

Antes, no obstante, hacemos una pequeña parada para comer en un lugar que, una vez más, nos vincula con ese pasado industrial de la comarca. Y es que es precisamente aquí donde los trabajadores jugaban a la pelota en sus ratos libres, de ahí el nombre de esta pradera, el Prat del Joc de la Pilota.

Un gran árbol monumental era protagonista de este juego de la pelota.

labcnquemegusta-catllaras28

 

Si os apetece, podéis aprovechar para subir y bajar en un momento rápido a la Roca del Joc de la Pilota, cuyo camino lo tenéis justo en el Prat. Pero id con cuidado, pues tiene un tramo bastante empinado.

 

Pero el Prat del Joc no es la única pradera que encontramos en nuestro itinerario y es que, muy cerca, se ubica también el Prat Gespador.

 

Y ahora ya sí que, con una última subida, nos dirigimos hacia el punto que dará fin a nuestra ruta, el Santuari de Falgars, emblemático y con una Marededéu Trobada muy querida que conlleva que, incluso, Falgars sea un nombre femenino habitual en la zona.

Se trata de una iglesia del siglo XVII, momento de esplendor de los santuarios marianos, pero se conoce su existencia ya en época románica mediante un acta de consagración del año 984 de la anterior iglesia de Sant Cristòfol de Vallfogona, a la cual pertenecía. De hecho, en la puerta principal podemos encontrar la fecha de 1049, lo que nos lleva a suponer que la primitiva iglesia era románica.

 

La talla de la Mare de Déu, la Verge de Falgars, es gótica, del siglo XV, y realizada en alabastro. Cuenta la leyenda que, un día, tras su desaparición, un pastor de Saus (Alt Empordà) encontró la imagen entre helechos (“falgueres” en catalán, de ahí el nombre de la Virgen). De hecho, se dice que la zona tiene muchos ejemplares de dicha especie.

labcnquemegusta-catllaras44

 

Por lo que respecta a sus Gozos (Goigs), los cuales nos narran la historia del encuentro de la Mare de Déu y la salvación milagrosa de un tío y un sobrino en el río Llobregat por la invocación de la Virgen, se dice que son unos de los más antiguos conservados.

Falgars-goigs

 

No tuve oportunidad de visitarla pero la cueva en la cual, supuestamente, tuvo lugar la aparición se conserva la imagen primitiva de la Virgen, una talla en la cual la Mare de Déu amamanta a su hijo.

labcnquemegusta-catllaras46

 

Actualmente, el santuario acoge un complejo rural de lo más interesante, con un pequeño hotelito, zona de acampada, restaurante y bar.

 

Así pues, se convierte en una parada imprescindible antes de finalizar nuestra excursión, especialmente si, además, os apetece degustar una cerveza de la zona, La Cerveseria del Pedraforca. ¡Riquísima!  ;)

labcnquemegusta-catllaras49

 

Y, después de la parada… ¡sólo 6kms de descenso para llegar a nuestro punto inicial y final de la ruta, a La Pobla de Lillet!

Dependiendo de la hora, quizá podéis incluso disfrutar de esa fantástica puesta de sol que hará que el final de vuestra excursión sea distinto. Una excursión que nos adentra a una zona mágica y que va mucho más allá del concurrido Pedraforca, Berga o Castellar de n’Hug, entre otros.

Así que… ¡a disfrutar!   :)

 

Para más información:

Turisme El Berguedà   www.elbergueda.cat

Turisme La Pobla de Lillet   www.poblalillet.cat/turisme/oficina-de-turisme

Escribe tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados.