Fin de semana en Begur, Cala d’Aiguablava

Aguas cristalinas, calas tranquilas sin apenas barullo, camins de ronda, pinos que llegan al mismo mar…
¡Sí! ¡Hoy tenemos una Salida desde Barcelona muy veraniega e ideal para poner en práctica un fin de semana de agosto o septiembre! ¡Hablaremos de la Costa Brava! Como muchos ya sabéis, de ese lugar paradisíaco, ubicado a pocos kilómetros de Barcelona, que nos permite disfrutar de nuestro propio sueño de verano sin necesidad de salir de Catalunya.
Concretamente, os hablaré de mi fin de semana en un rincón del Baix Empordà que realmente es una delicia: Begur. No había estado nunca y… ¡realmente he vuelto fascinada!
En mi caso, tal y como habéis podido ir viendo a través de las fotografías que iba colgando en las páginas de Facebook y Twitter de La Bcn Que Me Gusta, me alojé en la Cala de Aiguablava, en el Parador de Turismo (tenéis algunas fotografías al final de la entrada y más información clickando aquí), en medio de un peñasco rodeado de mar y rocas por ambos lados.
De todas formas, Begur está lleno de pequeñas calas y lugares preciosos donde alojarse, todos ellos escondidos entre rocas abruptas e, incluso, algunos de ellos llevados por pequeñas familias. Así que no os será complicado buscar otras alternativas igual de encantadoras y quizá algo más económicas.
Viernes tarde, llegamos a Begur y, lo primero que hay que hacer, sin apenas bajar el equipaje del coche, es… ¡contemplar el paisaje! ¡Asomarnos a los acantilados y ver por nosotros mismos porque la Costa Brava recibe el nombre con el que se la conoce!
Después… ¡toca ponerse el bañador y bajar, si nos alojamos en el Parador, a través de un camino escondido entre los pinos, a la Cala d’Aiguablava!
Si, contrariamente, no os alojáis en la zona y llegáis a ella en coche, podéis dejarlo aparcado al inicio de la misma cala, en la zona de bares y restaurantes.
A diferencia de las calas que encontraremos si realizamos el Camí de Ronda que os comento en unas líneas más abajo, la Cala d’Aiguablava está siempre bastante llena. Sin embargo, para degustar un poco el sabor de la Costa Brava y quitarnos ese mono nada más llegar, se trata de una primera experiencia de lo más placentera.
¿Qué es un Camí de Ronda?
Els Camins de Ronda eran antiguas vías que unían calas a través de los peñascos de la Costa Brava para, no sólo vigilar la llegada de piratas, sino para también llevar a cabo labores de contrabando.
Es decir, que se trata de antiguos caminos, actualmente la mayoría habilitados para su paseo, que comunican rincones y rinconcitos, la mayoría únicamente accesibles a través de ellos, de la Costa Brava.
A pesar de su pasado oscuro, dado que no dejaban de ser caminos bastante peligrosos, actualmente se convierten en unos paseos realmente preciosos. Els Camins de Ronda son todos una delicia, especialmente teniendo en cuenta que nos permiten pasar de una cala a la otra andando tranquilamente y disfrutando de unos paisajes que, de otro modo, nunca podríamos encontrar. De esta manera, además, si el calor nos agobia o si simplemente queremos descansar, podemos incluso bañarnos en algunas de ellas, la mayoría casi sin barullo ni gente gracias, precisamente, a su difícil acceso.
Begur tiene cuatro Camins de Ronda. De hecho, todos son el mismo camino pero que, a causa de lo accidentado que está el terreno por algunas zonas, se cortan.
Así, pues, sábado por la mañana… paseo matutino por el Camí de Ronda, siguiendo el GR92, ubicado entre Aiguablava y la Platja Fonda (recibe este nombre porque, para acceder a ella, hay que bajar bastante), pasando por la Cala Miralet y el Port de Fornells.
Tenéis todos los Camins de Ronda de Begur, así como tambén el llamado Sender Local, en su página web oficial de turismo  www.begur.cat/turisme
En ella, podréis encontrar también descargables y mapas para poder conocer mejor la zona, así como también la agenda de actividades, mercadillos, conciertos y demás, durante estos meses de agosto y septiembre.
Durante el paseo, de tan sólo 3km de ida y 3km de vuelta aproximadamete, veréis que, en todo momento, las indicaciones de la ruta son muy evidentes y que no hay ningún tipo de pérdida.
¡Y aquí algunas de las fotografías que realicé durante mi paseo matutino de bañador, toalla y chanclas!
¡Veréis que se trata de un lugar realmente idílico!
Las casas de arquitectura de diseño y las piscinas de clubes exclusivos
también son un añadido curioso a la ruta:
Platja Fonda:
Y, al llegar a nuestro destino, ¿un bañito para refrescarnos antes de volver?
La vuelta a Aiguablava:
Paseo por Begur
Por la tarde, me desplacé a Begur centro. Un pueblecito de pasado medieval que seguro que os fascinará.
Primero de todo… ¿visitamos su castillo? Está casi en ruinas pero las vistas de las Illes Medes, del Montgrí y de las múltiples calas de la zona, rodeadas por las Muntanyes de Begur, son fantásticas.
Torre fortificada del antiguo Mas d’En Pinc, casa de la bailaora Carmen Amaya:
Vistas desde el Castell:
¡Bajamos hacia el centro del pueblo!
Torreones de vigía (Begur tiene 4 torres entre sus angostas calles), flores en sus casas, mosaicos… ¡en cada uno de sus rincones podremos observar ese pasado medieval y pescador del que goza la población!
Como hemos comentado antes, podéis entrar en su página de turismo oficial, clickando aquí, para descargaros información y una ruta por la población.
      
Iglesia de St. Pere en la Plaça de la Vila:
Más callejuelas:
Casas de indianos: Begur cuenta con magníficas casas de burgueses e indianos que veraneaban en esta localidad. De hecho, tal es su importancia en la zona que, incluso, a principios de septiembre (este año será los días 6, 7 y 8 de septiembre) encontramos una festividad dedicada a ellos, la Fira dels Indians.
Sa Riera: cala localizada en la zona más alta del conjunto de calas de Begur. No tuve tiempo de hacerlo pero su Camí de Ronda es una maravilla. Por otro lado, comentar también que, desde esta playa, además de tener una vistas increíbles de las Illes Medes, podemos llegar a Begur por el Sender Local.
Llega la noche… la calma y los reflejos sobre la Cala d’Aiguablava…
¿Unas cervecitas en su orilla?
Si lo preferís… ¡tenéis también distintos bares donde cenar y/o tomar alguna copa!
Y… el domingo… después de bañarnos en la piscina del Parador… ¡tenéis dos opciones!
1) Visitar los pueblecitos medievales de l’Empordanet (Peratellada, Palau-Sator, Llabià, Pals…). Podéis clickar aquí para ver una entrada que ya publicamos hace un tiempo en La Bcn Que Me Gusta y, así, conocer un poco más la zona.
2) Desplazaros hacia Calella de Palafrugell, Llafranc, Tamariu… o, incluso, ¡hacia St. Feliu de Guíxols! Aprovechando que eran las fiestas, es lo que hice. Sin embargo, las fotos y posible ruta la dejo ya para otra ocasión.
Finalmente…

El Parador de Aiguablava 4*

A diferencia de otros Paradores de Catalunya, el de Aiguablava no se ubica en ningún antiguo castillo o lugar que recordar y conservar. Sin embargo, su entorno es precisamente su peculiaridad. Como ya hemos dicho, rodeado de acantilados… ¡se trata de un lugar espectacular en el que pasar unos días tranquilamente!
Para más información:
http://www.parador.es/es/parador-de-aiguablava

2 comments

  • dolors  

    Bien tu experiencia….queda algo más en el tintero, pero lo guardo en secreto…..luego mucha gente…

    • Alba  

      Pues sí… te entiendo… hay cosas que mejor guardárselas!! ;)

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