Fin de semana en Montbrió del Camp

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¡Volvemos con una de nuestras Salidas desde Barcelona!

¿Qué tal si hoy nos vamos hacia tierras tarraconenses para relajarnos y a la vez conocer un poco la zona?

Hoy os recomiendo un lugar, con ya un tiempo de historia, localizado en un pueblo precioso y en un entorno todavía más carismático.

Se trata de las Termes Montbrió, ubicadas, como su nombre indica, en Montbrió del Camp (comarca del Baix Camp). Un hotel de 4 estrellas (aunque en algunos aspectos hay que tener en cuenta que quizá se ha quedado un poco desfasado y su categoría no acaba de llegar a la que tiene estipulada) con el añadido de tener en él un balneario de la cadena Roc Blanc Hotels en el que relajarse y disfrutar de distintos tratamientos termales de esos que te dejan como nuevo.   ;)

 

¿Un poco de historia?

Termes Montbrió se trata de un hotel ubicado en una antigua finca, con referencias desde el año 1643 aunque fue modificada en el s.XXque recibe el nombre de L’Horta Florida y en cuyo interior, además de unos jardines románticos, encontramos también la existencia de aguas termales, de ahí que se reconvirtiese en balneario a partir del hallazgo de dicha fuente en el año 1996.

Actualmente, no encontramos casi restos de la finca original, es más, su construcción más antigua, aquella en la que podemos encontrar el actual balneario y los restaurantes del complejo (el hotel en sí mismo se encuentra en un moderno edificio), puede incluso recordarnos a ese cartón piedra típico de conjuntos como el Poble Espanyol de Barcelona, con recreaciones como, por ejemplo, la Fuente de Canaletes o lo que pretende ser una pequeña ermita románica… Aún así, ¡se convierte en una experiencia de lo más carismática que merece una visita!

 

Pero por lo que destaca sobre todo Termes Montbrió es por esos jardines románticos de la finca de l’Horta Florida que hemos citado. Unos jardines botánicos, llenos incluso de secuoyas y grandes cactus, en los que perderse y relajarse, y que aportan un valor añadido a nuestra experiencia.

 

Relax… ¡el momento del Aquatonic!

De todas formas, lo que caracteriza sobre todo el Hotel, tal y como hemos comentado, son sus aguas termales y, por lo tanto, su balneario. Más de 1.000m2 de piscinas termales, con juegos termo-lúdicos (¡uno de sus remolinos es francamente divertido! ¡Aunque también complicado de salir de él!), cascadas, surtidores de hidromasaje de distintas intensidades y formas, jacuzzis, saunas e incluso la reproducción de unas grutas con los distintos ambientes de frigidarium, caldarium y tepidarium  de las termas romanas.

¿Mi favorita? ¡La piscina de sal en la que flotar y dejarte llevar relajadamente por sus pequeñas corrientes!

Todo ello, dentro de un circuito llamado Aquatonic que se contrata aparte de la estancia en el hotel (se puede acceder también al circuito termal sin estar hospedado en él) y que permite relajarse por completo en cualquiera de las instalaciones que os he mencionado. Además, disponéis de distintos tratamientos y masajes contratables una vez llegado al Hotel.

No estaba permitido hacer fotografías, así que no os he podido añadir a la entrada una imagen que os permita conocer un poco el conjunto, pero en su página web podéis encontrar toda la información, así como también distintas ofertas, tratamientos e incluso paquetes para combinar la experiencia con visitas de enoturismo o salidas más especiales.

¿Y la gastronomía?

Termes Montbrió dispone de dos restaurantes y una cafetería en las que degustar algunas de las delicias de la zona. La verdad es que comimos la mar de bien pero, aún así, uno de los motivos que me hacen también afirmar que quizá se trata de un hotel cuya categoría no acaba de corresponder con la de 4 estrellas es el hecho de que su gastronomía, a pesar de estar deliciosa y bien servida, pueda parecer que se trate de un catering… no sé qué opinaréis al respecto pero… ¿es posible que un cordero al horno salga en menos de 10 minutos de espera tras haber sido solicitado?

De los dos restaurantes, nosotros siempre escogíamos para comer el Sequoia, ubicado en el antiguo edificio de la finca, por su gastronomía más elaborada y por el hecho también de ser menos ruidoso que el buffet libre del edificio moderno. Sin embargo, para la cena, acostumbrábamos a ir a la cafetería, con sus sandwiches y pequeños tentempiés, dado que también apetecía comer algo menos pesado por la noche que al mediodía.

Podéis encontrar la carta completa del Sequoia con sus delicias y precios clickando aquí.

 

¿Su ubicación? ¡Montbrió del Camp!

Termes Montbrió, tal y como indica su nombre y como hemos también comentado en el inicio de esta entrada, se ubica en Montbrió del Camp, la localidad del Baix Camp de los relojes de sol, por la gran cantidad de ellos que encontramos en sus edificaciones, calles y monumentos. Algo que lo hace de lo más entrañable y que, junto con el encanto de sus calles y plazas, se convierte en una visita obligada en nuestro fin de semana.

Para ello, pues, ¡recorred los jardines de las Termes Montbrió y salid por la puerta posterior que os dará acceso directamente a una de las calles más céntricas del centro histórico!

 

Calles y callecitas empedradas e incluso algunas de ellas con pequeños pórticos, una iglesia parroquial dedicada a St. Pere Apòstol (¡fijaros en las grandes llaves que sostiene en su mano el santo patrón!), una ermita a San Antonio de Padua y hasta un gran depósito de agua que nos recordará que, a pesar de ser un pueblo rural con una gran importancia durante la reconquista musulmana o en las guerras carlinas, también se subió al tren de la industria del s.XIX.

 

La iglesia del Carme también es interesante de ser visitada, así como también l’Hort del Baldrich, un espacio boscoso en pleno pueblo en el que disfrutar de distintas especies de pájaros debidamente indicadas mediante carteles informativos. 

 

¡Y todo ello con las Muntanyes de Prades como telón de fondo que aún le aportan un mayor atractivo!

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Dado que fui durante las fiestas mayores de verano, un fin de semana cercano a St. Pere (29 de junio), también tuve la suerte de encontrarme con unas de las actividades que se llevaron a cabo para dicha festividad, ¡el Correfoc que tuvo lugar ese mismo sábado por la noche!

 

Y, además… después de tanto descanso… ¿qué tal si nos movemos el domingo un poco por la comarca? 

Dado que sólo disponíamos del domingo para ello y que por la tarde ya debíamos volver a Barcelona, seleccioné dos visitas importantes en la zona:

1) Castell Monestir d’Escornalbou en Riudecanyes

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Perteneciente al Museu d’Història de Catalunya, una de las visitas más interesantes de la zona, no sólo por su antigüedad, sino por todo lo que representa. Se trata de un antiguo monasterio ubicado en esta zona precisamente por encontrarnos en área reconquistada a los musulmanes. Un monasterio medieval bajo el nombre de St. Miquel d’Escornalbou que, poco a poco, sin embargo, dado su dificultoso acceso (¡cuando veáis la pendiente para subir a él, sabréis a qué me refiero! Aunque, no temáis, si un antiguo Renault Clio, cargado con 5 personas y lleno de maletas, pudo hacerlo… ¡seguro que vosotros también lo conseguís!  ;)  ) y la desamortización que sufrió en el s.XIX, quedó completamente abandonado.

¿Su aspecto de castillo? Precisamente por su función de defensa en plena reconquista musulmana.

¿Su nombre? Cornu Bovis (cuerno del buey). Se desconocen sus orígenes pero podría estar vinculado con el tipo de piedra de la zona (muy roja y arenosa), ideal para afilar, aunque las leyendas de los pueblos de sus alrededores lo vincularían más a la forma de la montaña en la cual se ubica, muy parecida al cuerno de un buey.

Sin embargo, a pesar de su estado de abandono, pronto recuperó su esplendor a partir de la llegada de uno de los personajes más destacados del s.XIX catalán, Eduard Toda, la típica figura del viajero, antropólogo, egiptólogo, filántropo e historiador de la Renaixença Catalana que, además de ubicar en él una importante biblioteca (en el Arxiu Històric de Barcelona también se encuentra una colección bastante numerosa de sus libros, mayormente de viajes), llevó a cabo una reconstrucción del castillo monasterio bajo los criterios historicistas de la época (muy distintos a los conceptos de restauración actuales, obviamente), obteniendo, pues, el típico complejo supuestamente medieval en función de la imaginación del momento.

De esta manera, rápidamente el castillo monasterio se convirtió en su casa señorial, completamente adaptada a su manera de entender esta época y a sus necesidades pero, sobre todo, a partir de los objetos que recopiló en sus múltiples viajes al Extremo Oriente. Buen ejemplo de ello son las 7 máscaras (¿os animáis a buscarlas?) importadas desde la China y que colocó en él, más o menos escondidas entre los muros del castillo, como símbolo de protección.

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Nada más llegar, sin embargo, antes de entrar al castillo, subid al pequeño montículo que hay justo delante del aparcamiento para poder disfrutar, no sólo de las vistas sobre toda la comarca, sino también del mismo complejo d’Escornalbou. ¡Veréis que es un buen comienzo para vuestra visita!   ;)

 

Y, tras la visita al monasterio, no olvidéis subir a la ermita de Santa Bárbara, ubicada un poco más arriba del complejo. ¡Las vistas desde ella sí que son increíbles! Un sendero os llevará rápidamente a él.

 

2) Reus y su patrimonio modernista

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Lluís Domènech i Montaner y la Casa Navàs, la “guapa del Mercadal” como le llamaban, una de las construcciones más destacadas de esta gran plaza de Reus, realizada para el empresario Joaquim Navàs, gran amigo del antes citado Eduard Toda y de Antoni Gaudí. Se podría considerar la joya modernista de Reus, pero no la única, ya que encontramos un sinfín de monumentos destacados de esta época en toda la ciudad, así como también muchos otros atractivos localizados entre sus comerciales calles y plazas.

El Teatre Bertrina, la Plaça de les Peixeteries, l’Església Prioral de St. Pere, el carrer Major, la Plaça del General Prim con el Teatre Fortuny, la calle Monterols… un sinfín de lugares amenizarán vuestra visita a Reus, la segunda gran capital de la provincia de Tarragona.

En la oficina de turismo, localizada en la Plaça del Mercadal, y en la página oficial de Turisme de Reus podéis encontrar más información sobre vuestra visita a la ciudad.

 

Además… ¡no podéis olvidar probar un buen vermut! Y es que Reus se podría considerar la capital por excelencia del vermut en Catalunya, tras llegar a nuestro país esta fantástica y tan emblemática bebida italiana.

En Reus, pues, encontraremos algunas de las casas de vermut más antiguas de Catalunya e, incluso, un museo dedicado a dicha bebida, el Museu del Vermut de Reus.

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Y, si buscáis bien, ¡hasta un joven Antoni Gaudí (se dice que fue nacido entre Reus y Riudoms), jugando con sus canicas, podréis encontrar!

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¿Dónde comer?

En esta ocasión, os doy dos posibilidades en función de gustos, necesidades en ese momento y presupuestos…

En primer lugar, me gustaría recomendaros el restaurante Espai Prioral, justo detrás, como indica su nombre, de la iglesia prioral de Reus, en el que degustar una cocina típica catalana pero innovadora, con toques selectos y de autor.

¿Entre nuestras elecciones? Un aperitivo de yuca (cortesía del restaurante), paella y pescado, todo ello con esos toques propios de la cocina innovadora y servidos adecuadamente. Y, de postre, una versión de lo más original del típico menjablanc de la zona.

Salimos a unos 30eurs por persona aproximadamente.

 

Por otro lado, si preferís algo más económico y tradicional pero también la mar de rico, os recomiendo La Ferreteria, como indica su nombre, una antigua ferretería reconvertida en restaurante en la que degustar tapas y platos también de lo más deliciosos.

Como podéis apreciar en las fotografías, ¡su interior se encuentra de lo más bien conservado!

 

Como conclusión, pues, decir que, a pesar de que Termes Montbrió me pareciese un complejo algo desfasado con necesidad de cierta renovación para conservar su categoría de 4 estrellas… ¡repetiría! No sólo porque me permitió conocer una zona que desconocía, con un sinfín de recursos culturales de lo más interesantes, sino por el hecho en sí mismo de disfrutar de su balneario, realmente relajante y a su vez divertido, jardines y piscina, además del buen servicio de sus trabajadores en todos los sentidos.

Para más información:

Termes Montbrió    www.termesmontbrio.com

Montbrió del Camp    www.montbriodelcamp.cat/el-municipi/turisme/index.html

Muntanyes de la Costa Daurada   www.muntanyescostadaurada.cat

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