Gastronomía y diseño en Barcelona

labcnquemegusta-bcndesignweek02

 

Barcelona, una de las capitales de esa cocina mediterránea, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y también la ciudad por excelencia del diseño… Así que… ¿qué tal si unimos los dos conceptos en uno de solo?

Algo que ya hace tiempo que se está haciendo, no sólo en Barcelona sino también en toda Catalunya e, incluso, a nivel español. Los Hermanos Roca, Carme Ruscalleda, Jordi Cruz, Ferran Adrià, Martín Berasategui, Santi Santamaría, Juan María Arzak, Sergi Arola… ¡son sólo algunos de los nombres españoles que podemos encontrar en las listas de la alta cocina europea y que, incluso, gozan de alguna que otra estrella Michelin!

Y es que tenemos la suerte de disfrutar de un panorama en el que, a partir de algo tan tradicional y básico como es el comer, podemos obtener resultados realmente inimaginables. El ser humano es el único animal que diseña su comida desde tiempos ancestrales (crear un cuchillo ya forma parte de ese proceso de diseño), así que no es de extrañar que, poco a poco, haya incluso llegado al concepto que hoy os quiero mostrar en esta entrada, el concepto de Food Design, ese arte de preparar la comida de tal manera que ella, por sí misma, ya se convierte también en arte.

A partir de ahí, es cuando aparece el concepto de Design for Food, algo muy vinculado con lo anterior pero que, en vez de crear pequeñas obras de arte gastronómicas, lo que pretende es elaborar la comida de tal manera que el producto final acabe siendo muy distinto a lo que originalmente teníamos, es decir, que mientras que en el primer caso se pretendía crear obras de arte como tal, con el segundo lo que hacemos es llevar a cabo un método muy concreto que nos permitirá también comer de distinta manera. 

 

¿Dónde ubicamos Barcelona dentro del Food Design / Design for Food?

En motivo de la Barcelona Design Week, gran evento vinculado al mundo del diseño organizado por el BCD (Barcelona Centre de Disseny), la semana pasada, entre las múltiples actividades que tuvieron lugar en su programa, se llevó a cabo una conferencia de lo más original e interesante…

¿Su nombre? Design 4Food… diseño para comer, un evento en el que participaron algunas de las empresas y profesionales más destacados dentro del diseño gastronómico, en esa innovación que nos permite crear productos tan distintos a los que habitualmente estamos acostumbrados a degustar y que, incluso, puede llegar a tener una vertiente más social como pudimos ver con uno de sus invitados. 

labcnquemegusta-bcndesignweek01

 

Catalunya y Euskadi son las dos comunidades punteras en este ambiente y, por tanto, no es de extrañar que Barcelona disponga de interesantes proyectos entorno a ello. Este es precisamente el motivo de esta entrada, dar a conocer dónde podemos encontrar toda esta nueva tipología de cocina en Barcelona a partir de esta interesante actividad organizada dentro del marco de la Barcelona Design Week.

Así pues… ¿Cuáles son estos proyectos que aplican el Design Food en Barcelona?

En primer lugar, se nos presentó el caso de Papila, un proyecto de Barcelona llevado a cabo por tres diseñadores (de interiorismo e industrial), dedicado al Food Design propiamente dicho.

En esta primera ponencia, pues, se nos presentaron los conceptos de Food Design y Design for Food pero también algo muy interesante y que nos dejó a todos impresionados, dado que no creíamos que dichos conceptos fuesen tan atrás en el tiempo: sus antecedentes (¿sabíais que las olivas con aceituna, en su momento, ya se consideraron Food Design?).

¿El encargado de hacerlo? Alberto Arza, miembro de Papila y encargado también de moderar la presentación y el coloquio que, posteriormente, tuvieron lugar entre las distintas empresas que visitaron estas jornadas de la Barcelona Design Week.

 

¿Algunos de los productos de Papila que nos ejemplifican perfectamente este concepto de Food Design?

Los azucarillos que nos permiten conseguir la piruleta que más nos plazca en función de la bebida que estemos edulcorando, galletas con pestaña para no ensuciarnos los dedos cuando las mojemos en el café, sprays para esparcir el jugo de las frutas directamente de ellas, peinetas de chocolate, tapones de bolígrafo ricos de morder para aquellos que tengan ese pequeño “tic” o mala costumbre de hacerlo, barquitos para las bolsitas del té, un Scotch Brite de pan para aquellos que dejan el plato bien limpio, velas de mantequilla que nos permiten deshacerla rápido cuando está recién sacada de la nevera… ¡un sinfín de ideas, todas ellas muy vinculadas a esa mejora de la comida en cuanto a su comunicación y sabor se refiere!

Imágenes extraídas de Papila

 

Además de otros proyectos más especializados en diseño propiamente dicho, como podrían ser la creación de minibares para hoteles, que sean más estéticos que los habituales, o mobiliario para mostradores y tiendas, Papila ha recién creado un libro que entremezcla este afán de diseño con algo realmente interesante y curioso… ¡la historia de la comida desde el Paleolítico hasta nuestros días y explicada de una manera sencilla y muy estética!

papila

Imagen extraída de Papila 

 

Relacionado precisamente con ello, durante la presentación, disfrutamos de un vídeo en el que, con un sinfín de información, toda ella presentada con mucha gracia, pudimos aprender un poco sobre la historia de la comida…

Porque… ¿Sabíais que las naranjas reciben este nombre porque, al traerlas verdes desde la China, con el calor del Mediterráneo, se volvieron naranjas?

¿O que el croissant en realidad no es un invento francés sino vienés en conmemoración a la expulsión de los otomanos, de ahí que tenga forma de media luna?    ;)

¡Aquí os dejo la primera parte del vídeo del que disfrutamos! Poco a poco, ¡irán colgando más!   ;)

 

¿El siguiente invitado?

Alguien que, rápidamente… ¡nos trasladó a nuestra infancia!

Joan Viñallonga, miembro y diseñador de una fábrica de helados archiconocida y que, además, nació en Barcelona, en el año 1927 en el Poblenou.

Sí, se trata de la emblemática Frigo, marca que perteneció a la multinacional Internacional Unilever y que actualmente forma parte de Farggi, pero que también marcó historia en su momento con esos helados tan originales e ideados estratégicamente pensando siempre en un diseño práctico y atractivo.

 

¿El título de esta segunda ponencia? Innovación y desarrollo de nuevos productos en la industria heladera. Y es que, como indica su nombre, con ella, pudimos disfrutar de las explicaciones sobre cómo se idearon, así como también algún que otro problemilla que apareció durante su proceso de fabricación o curiosidades (¡en el caso del Frigodedo, a pesar de idear una máquina especial para su fabricación, no fue tan fácil conseguir que ese dedo que le da nombre no cayese!), helados tan emblemáticos como el Frigopie (realizado con una máquina muy semejante a las que elaboran embutidos) o el Calippo (al fin y al cabo una lata estirada, pues no deja de ser un refresco).

¿La primera gran locura? El helado Drácula en el 1977, capaz de dejarte la lengua manchada de rojo. “Lanzadlo que no durará mucho”, decían los profesionales del sector tras adaptar la maquinaria y el proceso de fabricación a esta gran innovación. Sin embargo… ¡aún lo podemos encontrar entre la oferta de Frigo!

 

En definitiva, una ponencia que nos ayudó, no sólo a entender que el diseño de la comida lo encontramos en nuestras vidas y ciudad, apenas sin percibirlo y en cada uno de sus detalles, desde hace mucho tiempo, sino cómo todo está adecuadamente pensado. En el caso de los helados, por ejemplo, cada nueva idea, complementada por todo un equipo de expertos, ya sea en nutrición, marketing o ingeniería, tiene un gran porqué detrás de ella y es que, detrás de cada nuevo helado, por muy simple que nos pueda parecer, hay un gran centro de investigación a disposición de los ingenieros y su trabajo.

 

Basque Culinary Center

Seguidamente, desde Euskadi, ese segundo centro tan dedicado a la gastronomía, llegó un profesional del sector que, a pesar de no hallarse entre la oferta barcelonesa, me gustaría comentar por la gran importancia que conlleva.

Se trata del Basque Culinary Center, la gran escuela por excelencia del Food Design, una facultad de ciencias gastronómicas donde, además, se incluye uno de los centros de investigación e innovación gastronómicas más importante de España.

Un lugar donde la gastronomía realmente se convierte en una cadena de valor, tratando cada uno de sus procesos de creación, distribución, sector servicios… por separado y aportándole esa importancia que realmente tiene en el conjunto.

En esta gran facultad, la comida realmente se convierte en una obra de arte, gracias a la creatividad y al diseño de experiencias, maridajes y otros formatos gastronómicos que los profesionales del sector pueden aprender en él.

labcnquemegusta-bcndesignweek09

 

Por su parte, la Escola Elisava, de la mano de Javier Peña, también presente en el coloquio que posteriormente tendría lugar, también realiza algo parecido desde nuestra ciudad. Algo que no pretende estandarizar el mundo de la gastronomía y la creatividad que gira alrededor suyo, sino crear un camino eficiente para ser creativo, mostrando los métodos necesarios para ello y que la convierten en una disciplina más de nuestra sociedad.

Ferran Adrià y el equipo de El Bulli Foundation tienen un papel importante en esta vertiente formativa que comentamos y en la que, incluso, se ha creado una interesante aplicación de móvil.

Dicho grupo de investigación vinculado con la Escola Elisava recibe el nombre de Decoding, precisamente por esta decodificación de la comida que llevan a cabo.

 

Fundació Alícia

“Cocinar es diseñar la comida”

Ferran Adrià

 

Con esta cita de uno de los grandes representantes de la cocina de diseño y del Food Design, Ferran Adrià, inició Toni Massanés su ponencia. Una presentación en la que pudimos profundizar en uno de los proyectos, a mi parecer, más interesantes del diseño aplicado en la comida, precisamente por los beneficios sociales que obtiene de su trabajo.

Se trata de la Fundació Alícia, una fundación creada en parte también por Ferran Adrià, donde lo que se pretende, en muchas ocasiones, es usar el diseño, no para diferenciar, como sucedía por ejemplo con el caso de Papila, sino para igualar. ¿Acaso los niños con problemas nutricionales o alergias no tienen derecho a poderse comer un pastel de cumpleaños del mismo aspecto que el de sus amiguitos? ¡Éste es precisamente uno de los objetivos que el poniente nos comentó durante su espacio en este interesante evento!

Alimentación + Ciencia a partir de este gran laboratorio de alimentación responsable que pretende conseguir un diseño que nos permita crear buenos hábitos alimenticios, jugar con todos esos particularismos alimenticios que hay en cada una de nuestras casas (en cada familia, entre alergias e intereses distintos, ¿no es acaso verdad que, en ocasiones, somos nosotros y nuestras propias circunstancias los que nos marcan también a la hora de comer, provocando que todos los miembros de una misma familia no comamos lo mismo?), crear sensaciones a la hora de comer que en ocasiones no podemos percibir…

Un sinfín de buenos experimentos que van más allá de su comercialización pura y dura y que, de la mano de hospitales y asociaciones, pretende llegar mucho más lejos y conseguir resultados en esas personas que, por desgracia, no pueden disfrutar de la comida del mismo modo que lo haríamos en circunstancias más o menos normales.

labcnquemegusta-bcndesignweek10

 

Finalmente, antes del coloquio en el que estos distintos profesionales pudieron discutir sobre los Nuevos Horizontes del sector, así como también responder a las preguntas del público, pudimos disfrutar de las palabras de un último profesional que nos llevó realmente al futuro a partir de este Food Design. Porque diseñar en el mundo de la comida es también hacerlo con todo aquello que gira a su alrededor…

Se trata de Francesc Saldaña, miembro de Reimagine Food, una empresa también barcelonesa que nos permitió viajar al futuro, a ese mundo que siempre hemos imaginado a través de las películas y los libros de ciencia ficción y que no creíamos nunca real… Tecnología y Gastronomía… ¡un binomio que, a pesar de ser de lo más interesante, puede también asustarnos! Porque… ¿Sabíais que ya se están comercializando en los Estados Unidos de América unos caramelos capaces de darnos la misma energía que un café sin necesidad de tomarnos por la mañana uno de ellos?

Pero también podemos conseguir con ello resultados más útiles y “normales”, por decirlo de algún modo. ¿Qué os parecería un embalaje capaz de decirnos el porcentaje de CO2 en su interior de tal manera que, a pesar de que el producto esté caducado o tenga un mal color, nos indique que realmente aún es comestible? Ahorraríamos mucho, económica y ecológicamente, en este sentido, ¿no os parece?

Por otro lado, decir que las mayonesas sin huevo también aparecieron a partir de estas iniciativas. Así que quizá puede ser algo más práctico y menos espantoso de lo que en un principio nos podría parecer, al menos a mí personalmente.

labcnquemegusta-bcndesignweek12

 

En definitiva, tal y como dijo Toni Massanés, somos mucho menos libres de lo que creemos a la hora de comer… pero, tratado de una manera adecuada, también se pueden realizar grandes progresos y conseguir esos resultados capaces, no sólo de mejorar nuestra calidad de vida, sino también la de esas minorías que, en muchas ocasiones, no pueden llevar la misma vida que llevamos nosotros.

¿Dónde se encuentra el límite? Esperemos que el mismo tiempo nos los vaya indicando…    ;)

Mientras, sólo decir que Barcelona, una vez más, del mismo modo que ya ocurre en otros sectores, vuelve a ser puntera en este sentido… ¡así que seguiremos atentos a las últimas novedades!   ;)

 

Para más información:

BCD   www.bcd.es

Barcelona Design Week    barcelonadesignweek.com

Escribe tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados.