Jardins del Baluard

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Son muchas las ciudades que nos permiten pasear por sus murallas (Girona es un buen ejemplo de ello con sus zonas ajardinadas sobre muralla) y Barcelona, desde hace relativamente poco, es una muestra más.

Hoy os propongo visitar un rincón de Barcelona con mucha historia pero que, sin embargo, todavía nos pasa muy desapercibido a la mayoría de barceloneses y barcelonesas. Se trata de los Jardins del Baluard (baluarte en español), unos jardines que, como su nombre indica, se localizan precisamente encima de uno de los baluartes de la muralla de Barcelona, concretamente, sobre ese tercer tramo que se construyó como ampliación de la ciudad fortificada de Jaume I y que acabó incluyendo el barrio del Raval (los arrabales de Barcelona serían todos esos campos fuera muralla en los cuales se localizaban tan sólo algún que otro convento o monasterio y campos de cultivo), durante el reinado de Pere el Cerimoniós a mediados del siglo XIV.

Unos jardines construidos en los años 50 por el alcalde Antonio M. Simarro pero que, sin embargo, se han mantenido cerrados al público durante más de 20 años por las obras de restauración de les Drassanes Reials (atarazanas reales), siendo sólo visitables en algunas jornadas de puertas abiertas que se iban llevando a cabo.

De esta manera, actualmente, podemos visitarlos cada primer y tercer domingo de mes de 11h a 14h, con distintas actividades y talleres en su interior.

Una iniciativa fruto de los esfuerzos de los miembros de la Associació de Recreació Història de la Coronela, una entidad que recoge toda esa herencia de voluntariado que ya antaño tenía lugar en Barcelona. Y es que la Coronela se trata de una milicia conformada por los distintos gremios de Barcelona con el objetivo de defender la ciudad, de la misma manera que también los hicieron els Miquelets, especialmente durante los distintos ataques que sufrió Barcelona en el s.XVIII. Como curiosidad, decir que Rafael Casanova fue coronel de La Coronela durante la Guerra de Successió.

Actualmente, son los encargados de custodiar los jardines y de difundir la historia del baluarte y de la muralla sobre la cual se localizan.

 

Todo ello, lo encontramos localizado en el tramo de la muralla que se encuentra en el llamado Portal de Santa Madrona, el único portal que se conserva de la muralla barcelonesa tras su derribo en el s. XIX (único también que se conserva de los tres portales que se construyeron en este tercer tramo, junto con los portales de Tallers i Sant Antoni) y cuyo nombre procede precisamente de la santa a la cual se ofreció su protección, Santa Madrona, copatrona en ese momento de la ciudad de Barcelona junto a Santa Eulàlia, de ahí que encontremos una pequeña estatuílla en su interior homenajeándola.

Justo al lado, la Torre del Mar de origen gótico, a pesar de que sus almenas sean del s. XX, el lugar en el cual se guardaba la artillería.

 

El Baluard de Santa Madrona, un añadido justo en la esquina del tramo de muralla en el cual nos encontramos, además, guarda una estrecha relación con la Guerra de Successió, las distintas guerras carlistas o la Guerra del Francés y es que fue precisamente construido en el 1775 con la finalidad de defender el puerto y la ciudad pero, sobre todo, la flota real que se construía  en su interior, en las Drassanes Reials.

 

Entrar a los Jardins del Baluard, pues, se convierte, no sólo en una visita más a un lugar emblemático de nuestra ciudad, sino también en un viaje en el tiempo que toma una especial relevancia con la presencia de La Coronela en él. Un paseo agradable que os permitirá revivir la sensación de esas pequeñas milicias que batallaban desde la muralla para defender su ciudad y, a su vez, contemplar Barcelona desde una perspectiva distinta a la habitual.

Un lugar que, además, poco a poco se va también dinamizando, no sólo con la visita al Baluard propiamente dicha y a las distintas actividades que se organizan en él cada domingo que se abren sus puertas, sino también con los distintos mercadillos que se van llevando a cabo en sus alrededores y que, cada vez más, invitan a su población a que lo conozca.

¿Qué me decís? ¿Os animáis a descubrir también vosotros este pequeño cachito de Barcelona?    ;)

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