Los colores de otoño del Moianès

Hay lugares por los que, en función de la época del año, los paisajes cambian continuamente, embelleciéndose o trasladándonos a un paraje completamente distinto al que estábamos acostumbrados.
Este sería el caso del Moianès, una zona especialmente bella en otoño, época en la que los colores se intensifican y se diversifican en todas sus posibles variantes.
Amarillos, naranjas, rojos, ocres… son sólo algunos de los muchos colores, en su máximo esplendor, que podemos ver en el paisaje a cada paso que damos.
El inicio de la excursión por el GR 177 o Ronda del Moianès se encuentra en Castellterçol, pequeño municipio cuyo centro histórico seguro que os encantará. Calles empedradas y estrechas, todas ellas con un encanto especial en lugares como la calle de Sant Llogari o la Plaça de l’Església, entre otros.

Antes, sin embargo, ¿qué mejor que coger fuerzas con las cocas y delicias de la Pastisseria Miró (c/ Pabordia, 12)?

Las botifarres del Vallès son también míticas en la zona. Así que, al finalizar la excursión, dado que se trata de una ruta circular con final en la misma localidad de Castellterçol, os recomiendo que no os vayáis sin comprar antes una de ellas para, así, poder cocinarla y degustarla una vez en casa.

Una vez dicho esto, proseguiremos con la ruta: En primer lugar, después de pasar por el Castell de Castellterçol, nos dirigiremos hacia St Julià d’Uixols, ermita realmente bella especialmente por su entorno y el aire fantasmagórico que respiramos en ella.

Pasando antes por el Collet dels Tres Termes y observando Barcelona con su mítica torre de telecomunicaciones de Collserola, la Torre Agbar o el mismo mar desde nuestro camino, así como también el sinfín de colores que comentábamos, llegaremos al Camí de Mas Badó
Os encontraréis con que las señalizaciones no son las correctas. Cruzad la carretera dirección St. Quirze Safaja y continuad siempre con dicha población como objetivo. Ésta será la manera para evitar perderos.

 

Una vez en St. Quirze Safaja, os recomiendo hacer una parada en el olmo centenario a los pies del cual podréis comer tranquilamente vuestro almuerzo. Este luegar es también conocido como Parc dels Enamorats y prueba de ello son las múltiples inscripciones que las parejas han realizado en dicho árbol.

Ya de vuelta a Castellterçol, pasaremos por una fuente con cierto encanto localizada  a los pies de un castaño, árbol bastante hbitual de encontrar en la zona. Sin lugar a dudas, un paraje maravilloso.

 

La excursión finlizaría en Castellterçol, sin embargo, ya sea andando o en coche, os recomiendo que continuéis un pequeño tramo hacia Castellcir. Allí encontraréis dos baumas cuya visita es también muy recomendable.
La primera de ellas tiene la singulariedad de encontrarse justo al lado de un pequeño riachuelo, con puente de piedra incluido. Además, ha sido utilizada como localización de una masia típicamente catalana, recién recuperada tras las obras de restauración que se llevaron a cabo hace relativamente poco tiempo.

La segunda bauma, ya localizada en Esplugues, se encuentra justo al lado de la riera de Fontscalentes, uno de los pequeños riachuelos que van a dar al riu Besòs.

En definitiva, la salida desde Barcelona que os recomiendo se trata de una ruta que, a mi parecer, seguro que os fascinará, no sólo por los paisajes que podréis observar durante todo el recorrido sino, especialmente, por el colorido que una estación como la actual le otorga, de ahí que sea tan indicada de realizar en estos días.

One comment

  • Chordi  

    Como me gusta ver el arbusto de acebo….que bonito es el Otoño, lastima que el día acorte.
    Me ha gustado mucho tu post,el entorno del Castellterçol y todo ese vaho de humedad que se respira viendo las fotos
    Un abrasso…..

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