Palau Moxó

En esta nueva entrada, me gustaría hablaros de una de las pocas joyas barrocas que todavía se conservan en Barcelona, junto con el Palau de la Virreina y el Palau Moja. La diferencia, sin embargo, recaería en el hecho que se trate de un palacio decorado, sin casi modificación alguna, según su manera original.
Se trata del Palau Moxó, localizado en un escenario realmente singular y con un encanto del que no todas las edificaciones de Barcelona gozan: en la Plaça Sant Just con su emblemática fuente (la fuente de agua canalizada medieval más antigua de la ciudad), justo al lado de los principales iconos de la ciudad condal, como podrían ser la Plaça Sant Jaume o la Catedral.
El Palau Moxó, construido en el 1770, se caracteriza, además, por ser uno de los pocos en los cuales todavía reside la familia que lo construyó y le dio nombre. Es por este mismo motivo que determinadas zonas no son visitables, dado que Inés, la actual propietaria de la familia, todavía lo habita.
Por otro lado, cabe destacar el papel primordial que en momentos como la Guerra Civil Española tuvo la familia en la ciudad ya que, por ejemplo, en esta edificación se localizó la Generalitat de Catalunya durante este periodo de inestabilidad.
Este hecho provocó que se pudiesen proteger sus obras y elementos de más valor y que, además, se elaborase un inventario sobre la situación de cada uno de ellos, un segundo motivo, aparte del ya comentado hecho que la familia todavía viva en él, que ayudó a que se conservase según estaba en su fundación.
Finalmente, destacar la relación que la familia Güell tuvo con los Moxó ya que, de hecho, la hija de Eusebi Güell fue una de los grandes personajes de la familia que colaboró en la restauración de sus interiores y adaptación, sin modificar sus características originales, a la vida moderna, por ejemplo, electrificando sus candelabros.
En definitiva, se trata de un lugar que hay que visitar, no sólo por la singulariedad ya comentada, sino también por la belleza que alberga en él. Si os decidís a ir, ya veréis como merece la pena invertir vuestro tiempo en dicha visita. Sus interiores son espectaculares, especialmente el salón de baile, y las explicaciones de la guía realmente curiosas e interesantes ya que nos ayudan a conocer aspectos de la ciudad que seguro que muchos de nosotros, barceloneses de nacimiento, desconocemos.
Las visitas al palacio acostumbran a ser cada viernes mediante previa reserva. Sin embargo, dado que son navidades, el calendario se ha ampliado a los siguientes días: 29 y 30 de diciembre y 2, 3 y 4 de enero.
El precio es de 10eurs la visita pero con el carnet de la bibliotecas de la Diputació de Barcelona, costaría tan sólo 8,50eurs.
Destacar también que en su interior se realizan distintos conciertos cuya agenda podéis encontrar en su página web e, incluso, disponen del servicio de alquiler de salones para eventos, celebraciones y bodas en las que, además, se puede utilizar el dormitorio principal como lugar en el que la novia puede vestirse y hacerse el reportaje fotográfico.
A continuación, podéis ver algunas de las fotografías que realicé durante mi visita. Son pocas ya que el uso de la cámara en ella no estaba permitido. Sin embargo, si accedéis a la página web oficial del palacio, podréis ver muchas más de sus interiores y observar por vosotros mismos la belleza que os comento.
Para más información:
Plaça Sant Just, 4

2 comments

  • Neus  

    Qué rábia que no dejen hacer fotos!

  • Alba  

    pues sí…
    si las haces sin flash en principio no tiene que haber problema y menos tratándose de un lugar donde no hay derechos de autor… pero supongo que lo hacen por ser una casa privada ya que sería como “romper” un poco la intimidad o algo así.

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