Paseo por el Barrio de Sant Pere

El barrio de Sant Pere, a pesar de encontrarse en pleno centro de Barcelona, entre la calle Trafalgar, Via Laietana y Arc de Triomf, continúa siendo un lugar de aquellos en los que perderse, pasear sin rumbo fijo y contemplar cada uno de los detalles que en él podemos descubrir.
Plazas, fuentes, pequeñas tiendas, detalles que nos llaman la atención… todo un conjunto de elementos que ayudan a crear una atmósfera especial y que otorgan de un mayor encanto a nuestro paseo. Todo ello entremezclado con los talleres y los puntos de creación de artistas, como podría ser el Espai Sucre o el sinfín de nuevas empresas que se van ubicando en él, que poco a poco van dándole una nueva vertiente al barrio.
Entre los rincones en los qué perderse que podemos encontrar en este barrio, recomiendo los siguientes:
- Plaça de Sant Pere: en ella, no sólo encontramos la Iglesia de Sant Pere de les Puel·les como telón de fondo, sino también un ambiente agradable y casi mágico gracias a sus pequeñas terrazas (no os perdáis tomar algo, comer o cenar en La Candela, restaurante ubicado en la misma plaza) y a un elemento casi desconocido por los barceloneses, una fuente diseñada por Antoni Gaudí.
Muy cerca, el Bar Andorra (podéis ver la entrada de La Bcn Que Me Gusta aquí), un buen lugar también en el que reposar durante cualquier momento del día.

- Ejes comerciales con comercios de toda la vida, como podrían ser la Perfumería Líder (hablamos ya de ella en el blog. Para ver la entrada, clickar aquí) o la Pastelería Tarraco (la citamos en la entrada Dulce Navidad que podéis encontrar aquí), en las calles de Sant Pere més Alt o Sant Pere més Baix, especialmente en la zona más próxima al Mercat de Santa Caterina, y comercios más modernos y de diseño, como podrían ser Lolita Bakery (también podéis encontrar más información en el blog clickando aquí) con sus cupcakes, cookies y utensilios y complementos para la elaboración de pasteles y demás o Ramonas (calle Calders, 51, www.bcnramonas.com), con todo tipo de complementos curiosos y divertidos para nuestra bicicleta.
Además, cabe destacar todo un conjunto de comercios que, a raíz de la población inmigrante, procedente especialmente de países musulmanes, que se ha ido instalando en el barrio, han aparecido y aportado un mayor encanto al barrio de Sant Pere. De esta manera, por ejemplo, recomiendo una visita a la Pastelería Sáhara (clickar aquí para ver la entrada que le dedicamos en el blog) con exquisiteces golosas sirias… ¡que son realmente una delicia!
- Pasajes, al más puro estilo francés, que sirvieron como eje de comunicación entre el Eixample y el barrio, tales como Passatge Sert (clickar aquí para ver entrada) o el Passatge de les Manufactures (clickar aquí para ver entrada)
- Carrer Calders: con sus comercios tradicionales entremezclados con tiendas vintage y pequeños diseñadores, se podría considerar una frontera entre dos barrios, el de St. Pere y el Born. En ella, encontramos también la pequeña capilla d’en Marcús, un rincón también muy emblemático en el barrio. Dedicada a la Mare de Déu de la Guia, se trata de una capilla románica del s. XII financiada por el burgués Bernat Marcús, de ahí su nombre.
- Plaça del Portal Nou: una plaza que realmente os remitirá viajar a otra época con sus soportales y fuentes y, en verano, acacias en flor. En ella, además, encontraréis el Joanet, un bar de toda la vida en el que tomaros tranquilamente el vermut los domingos o desayunar sin prisas saboreando del barrio.

En una de las bocacalles que dan a la plaza, dirección mar, podemos encontrar restos de casas del siglo XVII dentro de una actual inmobiliaria.
- Convent de Sant Agustí: con su claustro gótico, a pesar de que ya no se trate de un lugar de culto (actualmente se destina a pequeños eventos y mercadillos), podemos adentrarnos a esa época medieval que tanto caracterizó al barrio. Su terraza es también una delicia.
- Restaurantes italianos: en el barrio de St. Pere, encontramos también dos de los mejores italianos de Barcelona, de aquellos de verdad que hacen que viajemos a Italia con tan sólo probar su gastronomía. Se trata de los restaurantes  Alta Italia (clickar aquí) y Le Cucine Mandarosso (clickar aquí), dos lugares realmente entrañables, tanto por su decoración como servicio.
- Terrazas: el barrio de St. Pere es también vida en la calle, especialmente en verano, y prueba de ello es la calle Allada Vermell, llena de bares en los que desayunar, comer, merendar, hacer el café, cenar o tomar algo.
- Vegetarianos y tiendas de km 0: en el barrio de St. Pere también tiene cabida un tipo de comercio más solidario y cercano con lugres como el Mescladís - Fundació Ciutadania Multicultural (punto de talleres de consumo sostenible, aparte de restaurante. c7 Carders, 35, www.mescladis.org) o la tienda de productos de km 0 que podemos encontrar en la Plaça del Portal Nou.
En defintiva, el barrio de St. Pere es un lugar de aquellos en los que te sientes como en casa, sea la hora que sea, tanto para dar un paseo, solo o con amigos, como para deleitarte con las exquisiteces gastronómicas del lugar.
Porque el barrio de St. Pere es encanto, historia, vida, magia, gastronomía e innovación… ¡se merece vuestra visita!

Escribe tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados.