Paseo por el Riu Congost

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Hoy… ¡volvemos a coger la bici!

En esta ocasión, para hacer un poco de cicloturismo y conocer dos localidades unidas por un mismo  río, el Riu Congost, ese afluente del río Besòs que nace en la Plana de Vic y que, tras ser abandonado y contaminado por la industrialización de la zona, poco a poco y gracias a los esfuerzos de los ayuntamientos de los pueblos colindantes, se ha revalorizado e, incluso, conseguido el regreso de todas esas especias de flora y fauna que en su momento desaparecieron.

Hoy, pues, os propongo una ruta tranquila y agradable en bicicleta, de unos 27 kms. aprox., que os permitirá pedalear suavemente a la par que descubrís un nuevo entorno (¡el Montseny y los Cingles de Bertí estarán ahí en todo momento!) y dos localidades del Vallès Oriental caracterizadas, además, por su turismo modernista de veraneo y por su relación con la Guerra Civil Española. Estamos hablando de Granollers y La Garriga, dos de los puntos por los cuales nuestra ruta pasa y que se vinculan entre ellas, no sólo por el Riu Congost, sino también por la Ruta del Modernisme d’Estiueig al Vallès Oriental y por Memorial Democràtic, la ruta que pretende recuperar la memoria de esos espacios que tuvieron algún significado durante la Guerra Civil Española.

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 ¿Dónde iniciamos la ruta?

Desde Barcelona, con Renfe Cercanías, nos dirigiremos a Granollers, dónde, tras un buen desayuno en alguna de las cafeterías de las calles del centro y ojear el modernismo de la zona de una manera rápida (¡por la tarde podemos entretenernos mejor!), nos encaminaremos hacia el río para iniciar nuestro recorrido.

Si se trata de un domingo… ¡lo más seguro es que os encontréis con el mercado de Canovelles! ¡Una oportunidad también de conocer su barullo y vida!

 

Sin embargo, antes de iniciar la ruta hacia La Garriga, nos dirigiremos hacia la parte baja del río para empezar a calentar pero, sobre todo, para llegar hacia dos parajes destacados de nuestro recorrido.

 

El primero de ellos, tras pasar por el Circuito de Catalunya en Montmeló (si hay competición… ¡os daréis cuenta rápido de que habéis llegado a él por el ruido de los coches!)… ¡les Basses de Can Cabanyes, unas lagunas en las cuales podremos divisar aves y descansar en la zona reservada para el pícnic!

 

Cruzaremos el río y volveremos hacia la dirección de la cuál veníamos pero por la orilla opuesta, hasta llegar a una pequeña iglesia localizada en lo que se conoce como el municipio de Palou, la zona agrícola y de conreo de Granollers.

En ella, encontramos un restaurante de lo más interesante… ¡la Rectoria de Palou! No he estado nunca en él pero… ¡la verdad es que su carta parece de lo más apetitosa!   :P

 

Al llegar a la zona de Canovelles, volveremos a cruzar el río para iniciar nuestro ascenso hacia La Garriga. Veréis que perderemos el carril bici pero si vamos continuando siguiendo el río, rápidamente lo recuperaremos.

Nos encontramos en un entorno mucho más natural dejando de lado ya las industrias que encontrábamos unos kilómetros atrás y, por lo tanto, en un entorno todavía más agradable de pedalear. Concretamente, estamos recorriendo el espacio natural y protegido del Parc de la Ribera del Congost, lugar desde el cual podremos también divisar aves.

 

A pocos kilómetros… ¡Llegada a La Garriga! 

Cruzad el río y continuad resiguiéndolo hasta que lleguéis al centro del pueblo.

 

Y… una vez allí… ¿Qué tal comer o hacer unas crêpes en la plaza de la iglesia?   :P

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¡No os olvidéis de dar también un paseo por La Garriga, antes de vuestro regreso por el mismo camino a Granollers, para conocer sus enclaves más destacados!

¿En primer lugar? El Passeig, con todas esas edificaciones modernistas, gran parte de ellas obra del arquitecto Manuel Raspall, que os harán viajar a aquel tiempo en el cual La Garriga era un importante centro de veraneo de la burguesía barcelonesa, gracias también a sus aguas termales. El Hotel Balneario Blancafort también es, todavía ahora, un buen ejemplo de ello, así como también otras casas localizadas en el centro de la localidad como Can Raspall.

¿Otros lugares destacados a visitar? La Doma (cementerio modernista y antiguo núcleo de La Garriga), el refugio antiaéreo de la estación (dentro de la ruta de la Guerra Civil antes comentada), el campo de aviación de Rosanes (iniciativa de un rico empresario como núcleo propio de aviación que, durante la Guerra Civil, se amplió y convirtió en un importante punto de control de las batallas del Ebro y del Segre) o la villa romana de Can Terrers. En la página oficial de Turismo de La Garriga encontraréis interesantes descargables para llevar a cabo dichas rutas.

Una vez regresado a Granollers… ¿conocemos la que es capital del Vallès Oriental y cuya importancia ya la apreciamos en época medieval? Y es que Granollers se encuentra en una situación estratégica, en un cruce de caminos que, con la llegada del ferrocarril aún se hizo más evidente. De ahí su importancia industrial pero, también, su importancia como núcleo de mercados de todo tipo desde la Edad Media. Es por este mismo motivo que Granollers es también conocida como la ciudad de las plazas y buen ejemplo de ello no sólo es la Porxada (lonja de grano del s. XVI alrededor de la cual aún todavía se llevan mercados de todo tipo y en la cual aún encontramos la llamada Pedra de l’Encant, piedra en un costado de la portalada usada para medir el peso del grano en las subhastas), sino también las múltiples plazas que encontramos en sus alrededores con nombres como Plaça de les Olles, de l’Oli, dels Porcs o del Bestiar.

Granollers, de la misma manera que La Garriga, también sufrió considerablemente durante la Guerra Civil Española, motivo por el cual también la encontramos en dicha ruta y prueba de ello es que nos encontremos con una iglesia parroquial, la Iglesia de St. Esteve, casi de nueva planta al ser quemada y destruida durante la Guerra o con un refugio antiaéreo (cabe destacar el bombardeo del 31 de mayo del 1918 como uno de los que más matanzas supuso). Pero, además, es conocida también, aparte de por su modernismo, especialmente ubicado en la calle Anselm Clavé, por sus fiestas mayores, por esa magnífica y festiva competición entre dos bandos (los blancos o els Rayo y los azules o els Maynou), en distintas actividades y que finaliza con el veredicto del alcalde.

Finalmente, destacar otros lugares de interés como la Fonda Europa (mítico restaurante modernista de Granollers), la Torre Rodona (torre de defensa), la Plaça de la Corona o la Fàbrica de les Arts Roca Umbert (antigua fábrica remodelada y convertida en biblioteca y centro de creación).

¡Ah! ¡Y sin olvidar hacer una visita al carismático Patufet de Josep Maria Folch i Torres, quién lo promocionó y popularizó con la publicación “En Patufet”! En Granollers, pues, encontramos una estatua entrañable que lo recuerda.

Y, ya para acabar, decir que, como curiosidad, el nombre de Granollers procede precisamente de ese río que hemos estado recorriendo durante nuestra jornada, el riu Congost, por todas esas ranas (granolles) que se encontraban en él.

 

Como conclusión, pues… ¡Esta ruta representa una buena manera de pasar nuestro domingo sin alejarnos mucho de Barcelona y disfrutando, no sólo de nuestras bicicletas, sino también de dos localidades muchas veces desconocidas, dada su proximidad, por todos nosotros!

Finalmente, decir que se trata de una ruta fácil de elaborar al gusto de cada uno, es decir, que quién no quiera hacerla entera, siempre puede empezar en La Garriga y acabar en Granollers o, incluso, adaptarla con una parte más gastronómica con comida en la típica Fonda Espanya o en la citada Rectoria de Palou. En definitiva… ¡una ruta que se puede llevar a cabo a vuestra medida!

Dicho esto… ¡a disfrutarla!    :)

Para más información:

Turismo de La Garriga  www.visitalagarriga.cat

Turismo de Granollers   www.granollers.cat/turisme

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