Paseo por el Torrent de la Cabana

Hoy… ¡una salida para acabar de aprovechar los últimos días de verano, antes no llegue el frío y crudo invierno!
La entrada de hoy, pues, pretende invitaros a hacer un baño en unas pozas de los más curiosas, a pesar de que estén un poco masificadas, especialmente en fin de semana.
Se trata dels Gorgs del Torrent de la Cabana, todo un conjunto de pozas (siete en concreto) que, tan sólo caminando pocos metros, nos iremos encontrando una tras otra.
Tenéis dos maneras de llegar a ellas:
1) Andando desde Campdevànol (podéis llegar a dicha localidad en tren desde Barcelona con la línea R3)
2) En bicicleta, desde Campdevànol (a través de la Via Verde) o desde Ripoll (por el Camí Ral que lleva a Campdevànol y, a partir de ahí, coger la Via Verde), en función del tiempo y las ganas de pedalear que tengáis, para combinar un poco ambas actividades.

Yo elegí la segunda opción, es decir, que llegué en tren desde Barcelona a Ripoll. Sin embargo, si tuviese que elegir, a pesar de que pasear por las calles de Ripoll y tomar un café en una terraza frente el monasterio es algo que me fascina, me quedaría con la salida en bici desde Campdevànol, obviando el Camí Ral de Ripoll, dada la mala habilitación del camino para ello.
No obstante a ello, os especifico paso a paso mi día en esta encantadora zona del Ripollès.

Primero de todo, como es habitual en las salidas que voy publicando en el blog, pararemos en la Dolceria Junyent del carrer de St. Pere para adquirir nuestro desayuno… ¡coca de las que sólo podemos encontrar cuando salimos de Barcelona!

Tras haber cogido fuerzas y antes de dirigirnos hacia el Raval de St. Pere, calle que nos conducirá a la Font de Sant para, así, coger el Camí Ral hacia Campdevànol, podemos darnos un paseo por las calles de Ripoll para saborear ese encanto y pasado medieval.

En una entrada que publicamos el año pasado, justamente también por estas fechas, podréis encontrar información para ello, así como también la Ruta del Ferro i del Carbó, una vía verde muy fácil de realizar en bici. Sólo tenéis que clickar aquí.

A partir de la Font del Sant, empezaremos a ver carteles especificando nuestra ruta. Veréis que, en un principio, el camino se hace bastante costoso de realizar en bicicleta, obligando, incluso, a bajar de ella. Sin embargo, pasado el primer tramo, el Camí Ral se convertirá en un paseo fácil y ligero.
Tras unos 8km aproximadamente de recorrido, llegaréis a Campdevànol, el llamado jardín del Pirineu. Cruzad el río Freser y dirigiros a la Plaça de l’Ajuntament. Allí encontraréis la vida del pueblo, así como también la Oficina de Turismo donde os podrán guiar cómo dirigiros a la Vía Verde, también llamada Sender Local o Camí Ral, desde la cual podréis acceder al Torrent de la Cabana.
Si queréis, incluso, podéis continuar dicho camino hasta su final, recorriendo tan sólo un par de kilómetros más, hasta la iglesia románica de Sant Llorenç de Campdevànol.
Para ello, tendréis que coger la carretera de Gombrèn desde el centro de Campdevànol y, justo pasado la vía del tren, encontraréis a mano izquierda dicho camino.
No obstante, os invito a pasearos antes por la localidad, conocerla un poco y, en especial, a acercaros a su iglesia parroquial, la Parròquia de Sant Cristòfol.
Tenéis más información del patrimonio de Campdevànol en el siguiente link:
Además, en la misma página oficial del ayuntamiento, encontraréis también un mapa con la localización de cada una de las pozas o “gorgs” que encontraréis durante vuestro paseo. También podéis llegar a él clickando aquí.
Via Verde de Campdevànol al Torrent de la Cabana:
A medio camino, antes de una importante asfaltada (si no la queréis hacer en bicicleta y preferís realizarla andando, podéis aparcar las bicicletas aquí o en el camping Pirinenc que encontramos en la misma vía verde), encontraréis una granja en la que poder comprar queso y yogures elaborados artesanalmente.
¡Sólo tendréis que tocar el cencerro y esperar a que os den la bienvenida!
Una vez pasada la subida asfaltada que os comentaba, los que se hayan atrevido en hacerla en bicicleta… ¡tendrán su recompensa! ¡Un camino lleno de pozas donde bañaros y refrescaros os estará esperando!
Atad bien la bicicleta en el inicio del camino y andad unos pocos metros.
¡Veréis que la primera poza, el Gorg de la Cabana, está ya ahí!
La señalización veréis que es muy clara y fácil de entender, con lo que os será muy sencillo llegar al resto de “Gorgs” para, así, no sólo conocerlos sino también huir del barullo y la masificación de los primeros. Cuanto más subáis… ¡más tranquilos estaréis!
Gorg de la Tosca, la segunda poza que os encontraréis:
Gorg del Forat:
Yo no tuve tiempo, motivo por el cual quiero volver, pero, si tenéis ocasión, no os perdáis el último “Gorg”, el del Colomer, donde podréis disfrutar de un salto de hasta 13m, siempre, obviamente, teniendo conocimientos del terreno y la zona.

Una vez refrescados y comidos, la vuelta también es de lo más sencilla. Sólo tendréis que regresar por el mismo camino que recorristeis en vuestra ida desde Campdevànol.

Cuando hayáis llegado al pueblo, podréis volver a decidir qué hacer:
1) ¿Volvemos a Barcelona desde Ripoll?
2) ¿Volvemos a Barcelona desde Campdevànol?
En este caso, mi decisión fue la segunda.
Desde Campdevànol, a pesar de que la afluencia de trenes sea menor que desde Ripoll, podréis volver a Barcelona, sin ninguna dificultad, puesto que el pueblo dispone de estación de tren propia.
¿Qué me decís?
¿Os animáis a acabar el verano con esta salida con recompensa refrescante en su final?

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