Ruta del Cister de Montblanc a Poblet

¡Hoy volvemos a coger la bici!
Esta vez, para pedalear por la historia de Catalunya Nova, concretamente, por su pasado medieval y condal.
Nos desplazaremos, pues, a Montblanc, la gran muralla de Catalunya por excelencia, con sus 1500m de longitud visitables, y cuna de la leyenda de St. Jordi, para, desde este bello pueblecito medieval, trasladarnos, mediante la Ruta del Cister (GR175), una ruta por todo el pasado de los monges blancos recorriendo las comarcas del Alt Camp, Conca de Barberà y el Urgell, con sus 65 municipios, al Reial Monestir de Santa Maria de Poblet, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Se trata, pues, de una larga ruta que se puede hacer por etapas tanto en bicicleta como andando o en coche.
El tramo que os muestro en esta entrada es tan sólo de unos 10km aprox.
También podéis ir por el Camí de St. Jaume o GR 171 però es algo más complicado el trayecto.
Así, pues, cogemos el tren desde Barcelona y nos dirigimos con nuestras bicicletas hacia Montblanc. Vigilad bien los horarios ya que, dado que hay muy poco afluencia de trenes… ¡tendréis que madrugar bastante para aprovechar bien el día!
Una vez llegado, lo primero, es entrar dentro del recinto amurallado. Dentro… ¿nos acercamos a la Plaça Major? Muy cerca, encontraréis el Forn de la Vila, un buen lugar para comprar el desayuno y, si os apetece… ¡el picnic!
¡Aprovechad también para hacer un poco de turismo!
En la Plaça Major, tenéis un antiguo medidor de grano, justo debajo de los llamados Porxos Cal Marlet y, en sus calles, historia en cada esquina.
Tenéis más iconos destacables para visitar en el siguiente link. Os llevará al mapa turístico de Montblanc, ideal para hacer un paseo por este rinconcito medieval perdido en el tiempo:
Además, en el blog Milerenda, también miembro de los Cazadores de Hermes, encontraréis su experiencia en Montblanc con fotos preciosas y unas informaciones también muy interesantes para complementar vuestra ruta.
Os dejo otros links que también os pueden ser de utilidad:
Ruta del Cister  www.larutadelcister.info
¡Ah! ¡Y no os olvidéis pasar por las dos pastelerías más emblemáticas de Montblanc! Las dos se encuentran localizadas en el carrer Major.
La primera de ellas es la Pastisseria Viñas, del 1826, reconocida por sus Montblanquins, y la segunda, justo al lado, la Pastisseria Andreu, del 1841, por sus Merlets. Los dos son dos especialidades típicas de Montblanc que sólo podemos encontrar en dichas pastelerías respectivamente.
Este fin de semana pasado estaban cerrados por vacaciones… ¡pero a mediados de agosto vuelven a abrir!
    
Una vez conocido Montblanc, cogeremos el antiguo Camí de St. Jaume desde la Plaça Major para llegar a la Plaça de St. Marçal para, así, salir del pueblo por una de las puertas de la muralla e iniciar nuestra ruta.
Veréis que todo esta muy bien señalizado.
Si no queréis complicaros la vida, como le ocurrió a una servidora… ¡vigilad bien los carteles! Sino, os meteréis sin querer en la variante para BTT y os aseguro que, lo que inicialmente parecía un tranquilo paseo, cambiará completamente de rumbo…
Desde este punto, si lo preferís, podéis también iniciar vuestra ruta a pie.
Plaça de St. Marçal:
Llegada a l’Espluga del Francolí:
Paso por el Castell de Milmanda: se trata de un antiguo castillo de la época de la colonización cristiana contra los musulmanes, ubicado en lo que se conocía como Marca Hispánica.
Actualmente, pertenece a las Bodegas Torres y se llevan a cabo cultivos de viñedo ecológico.
Para más información, así como también para conocer las visitas que se realizan en él, clickar aquí.
       
Continuando recto y tras coger la carretera (no hay mucho tráfico)…
rodeado de una imponente muralla, de viñedos, de las Muntanyes de Prades y del Paratge Natural del Bosc de Poblet
¡Ya divisamos el Reial Monestir de Santa Maria de Poblet!
¡La llegada a su magnificiente plaza, tras pasar los dos arcos que nos dan entrada (Porta de Prades y Porta Daurada), sorprendre a cualquiera! ¡Y más si nos imaginamos la historia que hay detrás de cada una de sus piedras!
Y es que Santa Maria de Poblet fue y es el gran monasterio de Catalunya, aquel que alojaba a los reyes de la Corona d’Aragó, donde iba, por lo tanto, toda la riqueza y donaciones del reino y en el que, de hecho, encontramos el Panteón Real. Su Biblioteca es también una de las más importantes de Catalunya.
Pertenecía a la Orden del Cister, los llamados monges blancos por el hábito que llevaban, de la misma manera que los monasterios de Santes Creus y Vallbona de les Monges (femenino), ambos también en la Ruta del Cister. Se trataba de un movimiento religioso, muy austero, tanto en rutinas y tradiciones como a nivel artístico y arquitectónico, cuya función fue la de repoblar los terrenos ganados a los musulmanes.
Actualmente, todavía encontramos monges en su interior, encargados de cultivar los terrenos de su alrededor y de continuar con ese pasado cultural que tanto caracteriza al monasterio.
Por otro lado, destacar también la existencia de un reconocido restaurante en el interior del conjunto, Tasta Poblet, cuyos platos están elaborados ecológicamente con alimentos cultivados en el monasterio, así como también un pequeño hotel, l’Hostatgeria de Poblet.
Tenéis más información de ambos servicios en su página web: www.hostatgeriadepoblet.cat
A pesar de que los monges lleven a cabo sus tareas en el interior, Santa Maria de Poblet se puede visitar turísticamente hablando. Sin embargo, tened en cuenta que hay un horario de visita, por lo que, antes de arriesgaros, os recomiendo que lo consultéis en su página web: www.poblet.cat

 

A continuación, tenéis algunas fotografías de la visita que realicé en su interior:
Porta Daurada y Capilla de St. Jordi:
Porta Reial:
Claustro:
Sala Capitular:
Refectorio:
        
Biblioteca:
Locutorio de los monjes: 
lugar donde los monges podían hablar y donde se distribuían las tareas a realizar.
Cocina:
Iglesia y Panteón Real:
Piso superior:
La barandilla de hierro forjado (1982):
Refectorio de los legos (no religiosos) y posterior bodega:

Tras visitar el monasterio y el museu… ¡el cuerpo ya pide comida! ¿Nos relajamos en la plaza y recargamos pilas?

    

El regreso a Barcelona se puede hacer de tres maneras:

1) Volviendo por el mismo camino a Montblanc
2) Llegando a Vimbodí
3) Volviendo a l’Espluga del Francolí

Yo escogí la tercera opción, por falta de tiempo (como hemos dicho en unas líneas anteriores, el tema trenes en este caso limita bastante) y porque también me apetecía conocer esta pequeña localidad caracterizada por su pasado íbero (encontramos unas cuevas bastante importantes y que también se pueden visitar) y por su vino.
Y… tras la pedaleada… en la Plaça de l’Església…
¡La recompensa!
¿Qué os ha parecido?
¿Os animáis a recorrer la Ruta del Cister?

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