Ruta del Ferro i del Carbó (Ripoll – St. Joan de les Abadesses)

La salida desde Barcelona que os propongo hoy se caracteriza por el legado histórico que contiene.
Concretamente, estamos hablando de la Ruta del Ferro i del Carbó, es decir, la antigua vía férrea que unía Ripoll con St. Joan de les Abadesses para transportar el hierro y carbón que se producían en la industria de Ripoll.

Se trata de una ruta fácil, de tan sólo 12km, que se puede realizar tanto a pie como en bicicleta.
En el caso que sea en bicicleta, está permitido transportarla desde Barcelona en el tren (línea R3). De todas formas, hay muchas facilidades de alquiler de BTT’s y de Burricletes (bicicleta eléctrica rural) en el Centre d’Acollida Turística de Ripoll.

Por otro lado, destacar que, si se desea, la ruta se puede extender hasta el mar, en función de los días que se quieran invertir en ella, llevando a cabo distintas paradas en localidades como Olot o Girona.

En el siguiente link podréis encontrar más información: http://www.viesverdes.org/

En definitiva, la ruta que os propongo es una salida de lo más agradable que nos permitirá, además, combinar nuestro paseo con visitas culturales realmente interesantes, especialmente teniendo en cuenta el pasado histórico, relacionado con personajes catalanes tan emblemáticos como Guifré el Pilós, el Abad Oliba o el Comte Arnau, del que gozan tanto Ripoll como St. Joan de les Abadesses.

En primer lugar, pues, os recomiendo visitar la ciudad de Ripoll, capital de comarca y caracterizada por el encanto que le otorgan los dos ríos que pasan por ella: el Freser y el Ter.

En la página oficial de turismo de su ayuntamiento, encontraréis un paseo por la población realmente interesante que os mostrará sus rincones más emblemáticos. Os la podéis descargar en la siguiente página web: http://www.ripoll.cat/turisme/

En ella, podréis encontrar también cuatro pequeñas rutas correspondientes a los cuatro miradores de los que goza también la localidad, así como también otros itinerarios más largos muy recomendables siempre y cuando se inviertan más días.

Algunos de los puntos más importantes de este paseo serían los siguientes:

Monestir de Ripoll: 
Uno de los exponentes del románico catalán más importantes, fundado por el comte Guifré el Pilós. En él, de hecho, podemos encontrar sus restos. 
Destacada, especialmente, por la portada del s. XII que encontramos en su entrada principal.

Tumba de Guifré el Pilós:

St. Miquel de la Roqueta: 
Capilla modernista diseñada por un discípulo del mismo Antoni Gaudí, Joan Rubió i Bellvé.

Un dulce:
Ya que se visita la localidad, ¿por qué no probar la Carícies de Ripoll de unas de las pastelerías más antiguas y reconocidas de la zona?
En la Dolceria Junyent de la calle St. Pere encontraréis estos pequeños dulces rellenos de praliné.
¡Realmente una delicia!
Un restaurante:
En la Plaça de St. Eudald, encontraréis una pequeño local de lo más agradable, con terraza en la misma plaza, justo al lado de una farmacia modernista y de una fuente de lo más encantadora.
Recibe el nombre de La Taverneta y en ella podréis disfrutar de distintos menús de lo más suculentos.
Ruta del Ferro i del Carbó
 
Y después de comer y coger fuerzas, ya podéis iniciar la ruta que os comentaba en unas líneas anteriores y que os llevará hacia la siguiente localidad de esta entrada, a St. Joan de les Abadesses.
En mi opinión, se trata de una ruta realmente curiosa ya que en todo momento podréis ver signos de esa antigua vía de tren que en su momento hubo en el mismo camino que recorreréis.
El punto de inicio lo encontraréis en el Centre d’Acollida Turística de la localidad, en la parte norte-este de Ripoll, siguiendo el río Freser.
Aquí os dejo algunas fotografías del itinerario y sus paisajes:
Antigua estación, hoy en desuso, de St. Joan de les Abadesses:
St. Joan de les Abadesses
Una vez hayáis llegado a la estación, sólo tendréis que bajar al núcleo del pueblo. Un puente románico os dará la bienvenida al centro antiguo.
En él, no os podéis perder el Monestir de St. Joan de les Abadesses, también fundado por Guifré el Pilós y por el que se comenta que el fantasma del Comte Arnau recorre sus claustro.
A diferencia del de Ripoll, este monasterio era exclusivamente de monjas.
Ya de vuelta a Ripoll y finalizando nuestro día, nuestra última parada volverá a ser la estación de tren de Ripoll, otro punto también destacable de la ciudad por su carácter modernista.

5 comments

  • APU VeoDigital  

    Hola Alba.
    Conozco la ruta, de hecho el año pasado tuve la oportunidad de volver por la zona para visitar algunos pueblecitos alejados de las poblaciones más “conocidas” y vale realmente la pena hacer una escapada por allí.
    Un beso.

    • Alba  

      un lugar precioso!! la verdad es que sí!! como bien dices… vale la pena!!

  • AMAJAIAK  

    Sant Miquel de la Roqueta me encanta! y el edificio ese de al lado de la estación abandonado? es impresionante.

    • Alba  

      de qué edificio me hablas?? ahora mismo no lo recuerdo…

    • AMAJAIAK  

      A la antigua estación de Ripoll, hace tiempo que no voy pero me imagino que sigue allí.

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