“Travessa” por la Costa Brava

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Dado que aún nos quedan unos cuantos días de sol y buen tiempo… ¿qué tal si volvemos a la Costa Brava en esta Salida desde Barcelona?   ;)

Para ello, os recomiendo hacerlo de una manera que nos permita realmente conocer su entorno y parajes. ¿Qué tal una “travessa” o caminata por l’Empordà uniendo algunos de los puntos más emblemáticos de la zona?

L’Empordà, la tierra de Salvador Dalí, Josep Pla y Néstor Luján, entre muchos otros; la tierra de la Tramuntana y de todos esos pequeños pueblos medievales (en la entrada sobre el Empordanet y Begur ya los pudimos ver) que hacen que este inmenso llano, rodeado de montañas y con los Pirineos como principal eje vertebrador, se convierta en un lugar fascinante.

Para ello, ¡nos servimos de dos libros realmente útiles para conocer un poco más la Costa Brava y los pasos a seguir en ella!

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¿La ruta?

En nuestro caso, nos inclinamos por recorrer el tramo del GR 92, esa gran vía que recorre la Península Ibérica de norte a sur, por sus costas, recorriendo calas y rincones encantadores, comprendido entre l’Escala y Cadaqués. Una ruta de dos días (ideal para un fin de semana), que nos permitió conocer localidades como l’Escala, l’Armentera, St. Pere Pescador, Roses o Cadaqués, pasando por lugares tan entrañables como los Aiguamolls de l’Empordà o Empuriabrava.

Así, pues, sin pensárnoslo dos veces, nos dirigimos el viernes por la tarde hacia l’Escala (los autocares Sarfa, con salida desde la Estació del Nord, os serán muy útiles para ello), donde hicimos noche con el objetivo de poder iniciar nuestra caminata el sábado por la mañana.

Un viernes, pues, tranquilo, que dedicamos a conocer el municipio, en plena Festa Major, sus Anxoves de l’Escala (tradición de orígenes griegos, basada en la conservación del pescado mediante su salado, aún muy arraigada en su población en la que todavía son los hombres los que acostumbran a pescar las anchoas y las mujeres a prepararlas para su consumo. Podéis encontrar su distribuidor oficial en pleno centro de l’Escala para poder adquirir dichas anchoas, así como también visitar su fábrica para conocer de cerca el producto), iglesia parroquial y playas.

Podéis encontrar más información de la zona en su página web de turismo www.visitlescala.com.

 

Y después… ¿Qué tal una cenita en Cal Galán? ¡Comida casera en pleno centro de l’Escala! ¿Nuestra elección? Las típicas y aromáticas anchoas de l’Escala, tortilla de patatas con queso, ensalada de queso de cabra, un poco de pan con tomate y recuit de postre. Todo ello, entre un ambiente muy marinero y acompañado de una copa de vino blanco de l’Empordà, por un precio de unos 17eurs por persona.

 

Una vez conocida l’Escala (por falta de tiempo, nos quedó visitar las calitas del sur, como podrían ser la Cala Montgó, entre otras, pero si tenéis ocasión de ir a ellas, son realmente recomendables) y descansado lo suficiente, al día siguiente… ¡ya podemos iniciar nuestra pequeña aventura por el Empordà!

Así, pues, nos dirigiremos hacia el GR 92, cuya salida se encuentra al norte de la población resiguiendo el mar y trazado coincide con el Pirinexus (esa ruta cicloturística que nos permite conectar el Pirineo con la Costa Brava de manera circular) y el Camí de Ronda de l’Escala.

A primera hora de la mañana acostumbra a haber bastante niebla, imposibilitando incluso la visión de algunas de las calas más bonitas de la zona, pero veréis cómo en todo momento se encuentra todo muy señalizado y sin posibilidad de pérdida. Un camino, además, muy llano (realizar sus 30km veréis que no es tan costoso como puede parecer) que se convierte en una perfecta opción para hacerlo ciclable en todo momento (¡recomendación para una siguiente ocasión!).

Grandes dunas, en recuperación desde el s.XIX, así como también un pasado griego y romano en la antigua Emporio (actual Empúries), primer asentamiento de dichas civilizaciones en Catalunya, os servirán de compañeros de viaje durante una buen rato.

 

Pasado el cámping Las Dunas, veréis que el paisaje empieza a cambiar. Nos adentramos en los campos de cultivos, especialmente de árboles frutales, del Empordà, pasando por localidades como Cinc Claus (veréis el motivo de su nombre a la que lleguéis a este pequeño pueblo) o l’Armentera y, tras cruzar el río Fluvià, St. Pere Pescador, donde podéis realizar una pequeña parada, ya sea para visitar su mercado (cuando llegamos daba la casualidad que tenía lugar el Mercat del Vi i Formatge) o reposar y retomar fuerzas en alguno de sus restaurantes.

 

Regresamos al río Fluvià al salir de nuevo de la población de St. Pere Pescador y, resiguiéndolo, llegamos a su desembocadura o Gola del Fluvià. Veréis cómo el paisaje vuelve a cambiar nuevamente, encontrando un paraje natural, Natura Mig de Dos Rius, protegido y gestionado por la Fundació Catalunya – La Pedrera y, finalmente, llegando a la Bahía de Rosas, un punto de práctica de wind surf pero también el lugar ideal para comprender la importancia de dicha bahía en la zona, así como también divisar nuestro punto de partida y llegada. Nos encontramos justo a medio camino de nuestro recorrido.

 

A partir de aquí, podéis escoger dos vías de camino:

1) Continuar con el GR 92 hacia el interior nuevamente, pasando por el Cortalet, punto de información dels Aiguamolls de l’Empordà.

2) Coger la variante (no ciclable en el caso de que vayáis en bicicleta) y algo más corta que la primera opción, que resigue la costa hasta Empuriabrava. Esta fue nuestra elección dado que también queríamos disfrutar de las Lagunas dels Aiguamolls de l’Empordà (La Rogera, la Serpa, la Llarga, la Fonda y la Massona) que sólo se pueden divisar desde la costa. Se trata de un camino que, en ocasiones y dependiendo de la época del año, se encuentra cerrado al público al tratarse de un lugar de cría de aves. En agosto, sin embargo, se encuentra abierto, pudiendo incluso acceder a algunas de las casetas habilitadas para divisar dichas aves.

 

Volvemos a encontrarnos un nuevo río, la Muga, y tras él (tendréis que cruzarlo mojándoos las piernas hasta un poco más arriba de la rodilla), una de las construcciones más terroríficas de la zona, Empuriabrava. Un complejo única y exclusivamente ideado para el ocio, basado en un sistema de canales sobre los Aiguamolls de l’Empordà que comunican las distintas casas de veraneo de la zona, todas ellas con salida para yates. Con la típica estética de ciudad de veraneo de los años 70, en mi opinión, una zona que rompe por completo la visión del conjunto. Aún así, algo también interesante de ser visitado.

 

Con alguna que otra dificultad a la hora de salir de Empuriabrava (sólo una de las calles, no tan fácil de encontrar, es la que nos permite salir de la localidad dado que gran parte de las vías se encuentra cortada por los canales), llegamos a un nuevo paraje natural, La Rubina, una zona de parcelas bien delimitadas mediante canales fruto de los procesos de desamortización entre los siglos XVIII y XIX.

Dicho paseo, directo a la localidad de Roses, lugar en el que volveremos a hacer noche, forma parte de la llamada Ruta dels Estanys y vuelve a ser ciclable.

 

Llegada a Roses:

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A la mañana siguiente, en función de cómo estén los ánimos… ¡volvéis a tener dos opciones!

1) Continuar la “Travessa” hacia Cadaqués cogiendo el GR92, pasando antes por el Faro y el Castell de Roses (si tenéis tiempo y ocasión, no olvidéis visitar también la Ciutadella de Roses / antigua Rhode, colonia griega en permanente contacto con los íberos de la zona) y calas tan reconocidas como la playa de la Almadrava o la cala Montjoi, sede del restaurante El Bulli de Ferran Adriá. En este caso, no son los 30km del día anterior (son unos 18km) pero sí tenéis algún que otro desnivel. Una vez llegado al Cap de Norfeu, proseguiréis vuestro recorrido por el interior hasta Cadaqués.

Un camino serpenteante, entre rocas y agresivas olas, os permitirá disfrutar de un paisaje muy distinto al del día anterior.

 

2) Bus hacia Cadaqués (salen bastante a menudo desde la Estación de Roses). No tiene la misma gracia que si lo hicieseis andando pero es una buena opción para continuar conociendo la zona sin andar, dependiendo de las ganas que tengáis de hacerlo y también del tiempo del cual dispongáis. Desde Cadaqués, podéis también tomar un bus de la misma empresa Sarfa que os permite recorreros el Cap de Creus y llegar a Portlligat (la casa de Dalí, mediante reserva previa, es algo también interesante de conocer), Llançà o Port de la Selva (desde Port de la Selva iniciamos también una excursión a St. Pere de Rodes que podéis encontrar aquí).

La visita a Cadaqués rápidamente se convertirá en una delicia, a pesar de que en mi opinión quizá la hemos sobrevalorado todos en desmesura gracias en parte a su gran importancia entre artistas como Dalí, Picasso o Pitxot, al tratarse de un pequeño pueblecito de pescadores de calles blancas y empedradas.

 

Rodeada del dialecto del Salat, presente en el nombre de todas sus calles, y del gran observatorio que encontramos a nuestras espaldas, la iglesia de Santa María, patrona de los pescadores, es una maravilla, así como también las vistas, frescas y plenamente mediterráneas, con tejados con chimeneas típicas contra la Tramuntana, que podemos observar desde su mirador.

 

¿Y la comida?

Entre barcas y un mar azul intenso, el restaurante Si no fos lo Sai es una buena opción para degustar pescado fresco y con pequeños toques de innovación. En este caso, nos inclinamos por unas patatas bravas, carpaccio de pulpo con salsa de mostaza y salmón marinado. ¿De postre? ¡Sorbete de manzana verde y tarta de confitura de higo!   :P

Junto con los cafés y la bebida, todo ello por unos 23eurs por persona.

 

El regreso a la normalidad tras este corto fin de semana de desconexión lo podéis realizar, de nuevo con la empresa Sarfa, desde Cadaqués, estando en Barcelona en tan sólo unas 3h.

En definitiva, este fin de semana fue una manera distinta de continuar conociendo la Costa Brava, quizá mucho más cercana al territorio que en otras ocasiones, que nos permitió conocer rincones que de otra manera quizá no hubiésemos conocido y, a su vez, darnos ese caramelito para continuar llevando a cabo otros tramos en otra ocasión.

¿Os animáis también a hacerlo vosotros?   ;)

Para más información:

Costa Brava Turisme    ca.costabrava.org

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