Un lugar olvidado… el Fossar de la Pedrera

En Barcelona, como todos sabemos, son muchos los lugares que nos despiertan algún tipo de sentimiento cuando permanecemos un rato en ellos pero os aseguro que el que presentamos en la entrada de hoy es quizá, de todos ellos, el que más os pondrá la piel de gallina cuando lo visitéis.
Al menos a mí me dejó sin palabras y con el corazón encogido durante un buen rato cuando asistí, el pasado domingo, una visita guiada por él. 
Se trata del Fossar de la Pedrera, como dice su nombre, una fosa común, ubicada en el Cementiri de Montjuïc, convertida, gracias a los esfuerzos de la que fue esposa de Oriol Bohigas y de muchas de las familias afectadas, en un bonito espacio verde, de descanso y encuentro con uno mismo, que nos permite no olvidar a todos aquellos que descansan en él y su pasado.
Cuando hablo de todos aquellos, concretamente, me refiero a las 1700 personas que, ya una vez finalizada la Guerra Civil Española, fueron fusiladas en el Campo la Bota y, sin ningún tipo de miramiento, tras ser transportadas en cajas de plátanos, lanzadas a esta gran fosa de 15m de profundidad.
La mayor parte de ellos, padres de familia dado que, por razones familiares, fueron también los que se vieron impedidos de huir a Francia. 
Todos sus nombres los podemos encontrar en unas grandes columnas ubicadas en la entrada del conjunto. Entre ellos, por ejemplo, destacar el caso de Flix Morera, boxeador de Gràcia y guarda-espaldas de Lluís Companys que, por una venganza personal, fue acusado de pertenecer al SIM; o el caso de Josep Fortuny Torrent, alcalde de Mollet del Vallès, muy querido por el pueblo, que, tras ser exiliado y posteriormente perdonado por Francisco Franco, se decidió a volver a España. Aún así, fue arrestado y fusilado y, no sólo eso, como castigo, Franco ordenó que nadie vendiese ningún tipo de producto ni ayudase a su viuda e hijos, motivo por el cual, desamparados, se vieron obligados a huir de Mollet e instalarse en Barcelona, en un lugar donde nadie les conociese.
Como estas, muchas otras historias, todas ellas realmente aterradoras, se explicaron en la visita organizada por Cementiris de Barcelona y la Biblioteca del Poble Sec – Francesc Boix y realizada por Nick Lloyd, un inglés residente en Barcelona desde hace más de 20 años, con hijo nacido en Catalunya y un catalán perfecto, que, no sólo se ha interesado siempre por la Guerra Civil Española sino que, además, la vive y nos la transmite de una manera realmente cercana y fascinante con cada una de sus palabras.
Podéis encontrar más información sobre las visitas guiadas que organiza en Barcelona en el siguiente link: http://thespanishcivilwar.com/

Por otro lado, si os decidís a ir, comentar que en el Fossar podemos encontrar tres zonas bien diferenciadas. 
En la primera de ellas, en la entrada principal, tal y como hemos comentado en unas líneas anteriores, encontraríamos las columnas con los nombres de los que reposan en él. 
A continuación, ya en la zona ajardinada, encontraríamos una serie de memoriales en homenaje a todos aquellos que sufrieron, tanto durante la Guerra Civil Española, como en la Segunda Guerra Mundial. El primero de ellos, a mano izquierda, estaría dirigido a todos aquellos judíos que murieron en los campos de concentración de Alemania, Austria y Polonia, tan conocidos por todos nosotros.
El segundo, ya al fondo del conjunto, se trataría de un homenaje de las familias, ya de manera personal, a alguno de los 1700 cuerpos enterrados en el recinto. Cada uno de ellos, como hemos dicho, con una historia detrás, de ahí que la visita se convierta en algo todavía más profundo.
Finalmente, subiendo la pasarela que nos queda a la derecha, encontramos la única tumba del Fossar de la Pedrera, la de Lluís Companys, cuya muerte representó el fin de todo un proyecto, de un objetivo común: la libertad de un pueblo que luchaba por la democracia y Catalunya.

La salida la podéis hacer por el camino que os quedará justo en frente, una vez pasada la tumba del President. De esta manera, no sólo pasaréis por uno de los pocos monumentos anarquistas de España, sino que, además, podréis visitar algunas de las tumbas anarquistas, socialistas y sindicalistas que se pueden encontrar en el Cementiri de Montjuïc. 
Si queréis conocer su ubicación exacta, acercaros a la Col·lecció de Carrosses Fúnebres de Barcelona, ubicada en la entrada principal del cementerio para coger el mapa donde se os detallarán cada una de las tumbas de personajes ilustres que podéis encontrar en él. 
Como conclusión, pues, decir que el pasado domingo tuve la oportunidad de asistir a una visita realmente interesante, que no sólo nos transportó a la Guerra Civil de una manera excepcional, gracias especialmente a las explicaciones de Nick, sino que, además, nos permitió conocer un lugar por desgracia olvidado por los barceloneses, un rincón de Barcelona que, contrariamente, debería perdurar en nuestra memoria por todo lo que representa y a los que representa. 

2 comments

  • Anonymous  

    ¿Y no os contaron de la gente que fusilaron los “leales a la república” durante la guerra en ese mismo lugar?.
    Esta desmemoriada memoria histórica !!!!!!!

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