Un paseo por la Sèquia medieval de Manresa

¡Volvemos con un poco de cicloturismo!
¿Qué tal si, además de pedalear, viajamos en el tiempo?
Hoy os propongo ir hasta Manresa y recorrer su sequia medieval, un canal del s. XIV construido para transportar el agua desde el río Llobregat hasta Balsareny por Guillem Catà, uno de los ingenieros más destacados de la época medieval, irrigando, así, desde el llamado Parc de l’Agulla, los distintos pueblos del Pla de Bages y sus campos de viñas.
Tenéis un sinfín de caminos que recorrer pero yo me decidí por éste que os presento, una rutita de 26km aproximadamente por los campos de viñas, con la montaña de Montserrat presente en todo momento, que os permitirá conocer rincones de lo más encantadores.

Tenéis más información de la Sequia y sus rutas en su página web:
www.parcdelasequia.cat

Podéis llegar a Manresa tanto con la Renfe como con los Ferrocarrils de la Generalitat, sin embargo, dado que los vagones de este segundo transporte están mejor adaptados para el uso de bicicletas y su parada, Manresa Baixador, es más céntrica, lo recomiendo.
Una vez en Manresa, veréis que encontrar el Parc de l’Agulla es de lo más sencillo. Sólo tenéis que ir siguiendo las señales de la Vía Verde.
Antes, sin embargo… ¿nos acercamos al centro a desayunar?
¡Os recomiendo La Confiteria! Un lugar de lo más agradable para coger fuerzas antes del paseo.
Para más información:
c/ Nou, 27
¿La siguiente parada? El Parc de l’Agulla, un lago con una capacidad de 200.000m3 que asegura una reserva de agua para Manresa de 4 ó 5 días. Se trata de un lugar de recreo para los locales, así como también el lugar de salida de las distintas rutas del Parc de la Sèquia.
Iniciamos nuestro recorrido. La primera parada es St. Iscle, lugar de elaboración de vinos de DO Pla de Bages en el que encontrar. además, una iglesia románica.
Por el camino, casas de viña, esa típica construcción del Bages para dejar las herramientas que podemos encontrar entre los viñedos, os irán amenizando el paseo.
La segunda parada son los Aiguamolls de la Bòvila, unas pequeñas lagunas ideales para hacer un alto en el camino y observar aves.
Muy cerca, Santpedor, un pequeño pueblo medieval en el que podréis reposar y comer tranquilamente.
E, incluso… ¡tomaros un chocolate caliente! con el frío que hace… ¡Seguro que lo agradeceréis!
De vuelta… ¡la neblina de la puesta de sol os dará paisajes realmente increíbles!
Si nos desviamos un segundo del camino, llegaremos al Bosquet de l’Om, un pequeño bosque de pinos con, como indica su nombre, un solo olmo.
Pasaremos una vez más por el Mas de St. Iscle:
Llegada al Parc de l’Agulla:
¿Y después?
¿Qué tal una visita a Manresa aprovechando el ambiente navideño que podemos respirar en ella?
Tenéis más información sobre la ciudad y el cercano Món St. Benet, en una entrada que ya se publicó hace un tiempo en La Bcn Que Me Gusta, clickando aquí.
¿Qué os ha parecido? ¿Os animáis?

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