¡Visita a la Reial Acadèmia de Medicina!

labcnquemegusta-reialacademiamedicina27

 

Imagino que todos y todas seguro que habéis visto en alguna ocasión esa famosa obra de Rembrandt en la cual el Dr. Tulp muestra a sus estudiantes cómo realizar una disección en su asignatura de anatomía…

doctor tulp

 

Y que algunos, incluso, habréis visto otros ejemplos de ello, la mayor parte holandeses, como podrían ser el Dr. Van der Meer, el Dr. Deijman o el Dr. Ruysch.

“La lección de anatomía del Dr. Willem Van der Meer” (1617) de Michael Jansz Van Mierevelt, “La Lección de Anatomía del Doctor Deijman” (1656) de Rembrandt y “La lección de anatomía del Dr. Federick Ruysch” (1670) de Adriaen Backer

 

La Barcelona del momento, sin embargo, bajo el control de la Iglesia Católica, era muy distinta a los países más desarrollados y abiertos del Norte, no siendo posible realizar tales trabajos hasta unos cuantos siglos más tarde, como sería el caso del ejemplo que, precisamente, me gustaría presentaros en la entrada de hoy.

Así pues, hoy hablaremos de algo que, si bien es cierto que aún se encuentra en cierta manera en funcionamiento, ya no tiene la importancia que tenía en una Barcelona cuya facultad de medicina se encontraba en la Universitat de Cervera, aislada por completo de las grandes ciudades y muy controlada a causa de la victoria borbónica en la Guerra de Sucesión de 1714. Y es que, precisamente debido a este hecho histórico, Barcelona tuvo que inventarse algunos métodos para poder proseguir con su labor en distintos ámbitos y, en plena época de la Ilustración, el mejor para ello fue la creación de las academias profesionales.

Concretamente, en esta entrada me gustaría presentaros una de estas academias, la Reial Acadèmia de Medicina de Catalunya, localizada en las instalaciones del antiguo Hospital de la Santa Creu, y la cual, además de un pasado histórico del que también haremos un pequeño resumen, disponía de una de las instalaciones más modernas y destacadas del momento, la sala de disecciones o anfiteatro anatómico, aquella en la que se llevaban a cabo las mismas clases de anatomía que encontramos en las obras de Rembrandt, Adriaen Backer o Michael Jansz Van Mierevelt, mencionadas en unas líneas anteriores.

Es precisamente esta sala la que llama más la atención y la que recibe también una atención especial a nivel arquitectónico, dada la innovación que supuso y las tecnologías que se aplicaron en ella. Sin embargo, la Reial Acadèmia de Medicina es mucho más… ¡así que vamos a por ello!  😉

labcnquemegusta-reialacademiamedicina05

 

La visita

La visita a la Reial Acadèmia de Medicina se lleva a cabo mediante guía y se trata de una actividad gestionada por una empresa externa, Sternalia, quien también se encarga de las reservas. Su precio es de 8eurs e incluye la entrada y el guía, las explicaciones del cual, si bien es cierto que las encontré algo justas, permiten conocer un poco la trayectoria de la Academia, sus funciones y aspectos más relevantes.

Las visitas tienen lugar los miércoles y sábados a las 10,30h, 11,30h y 12,30h. Tenéis toda información aquí.

 

Hospital de la Santa Creu 

 

¿Qué es la Reial Acadèmia de Medicina?

Se trata de una institución, localizada dentro del complejo del Hospital de la Santa Creu (fundado en 1401, reuniendo seis hospitales más pequeños en uno solo) en un edificio de corte neoclásico diseñado por Ventura Rodríguez Tizón, creada en 1760 (el anfiteatro anatómico se finalizó en 1764) por Pere Virgili bajo el nombre de Acadèmia Mèdico Pràctica (hasta el año 1785 no recibió el título de Real, otorgado, como indica su nombre, por el Rey) y como unión física de los dos grandes perfiles que encontrábamos tradicionalmente dentro de la Medicina, los teóricos de la medicina (doctores) y los cirujanos (los que se encargaban de las disecciones).

Estos últimos conformarían el Col·legi de Cirurgia de Barcelona en su interior, entidad que se identifica por la mano con un ojo dentro de ella que encontramos en su escudo y que tomaría todavía más importancia a partir de 1843, momento en el cual Pere Mata realizaría la unificación definitiva en una sola disciplina, creando, así, las bases de la medicina moderna, y la Universitat de Cervera se trasladaría definitivamente a Barcelona.

 

Como Academia que era, del mismo modo que también los hicieron las Academias de les Bones Lletres, de Farmàcia (se ubica muy cerca de la Reial Acadèmia de Medicina) o de Ciències i Arts, suplió esa falta de servicios en la ciudad consecuencia de la aplicación del Decret de Nova Planta, especialmente teniendo en cuenta que dichas academias se podrían considerar las primeras facultades privadas de Barcelona, edificios privados alimentados por esa necesidad de la ciudad pero también por los ideales de la Ilustración que, poco a poco, también iban cuajando.

Así pues, a pesar de que la reapertura de la Universitat de Barcelona en el año 1839 provocase que sus funciones cambiasen y, progresivamente, se vinculasen más, por ejemplo, con la realización de conferencias, material bibliográfico o colaboraciones con laboratorios, la Academia sigue en activo y tiene un funcionamiento interno propio de este tipo de instituciones. De este modo, ésta se conforma de distintos miembros, los cuales sólo pueden acceder a ella mediante la aprobación por unanimidad de la cámara, con derecho total (aquellos que disponen de titulación en Medicina) y derecho parcial (no siempre son doctores y acceden a la Academia como miembros por títulos heredados, es decir, que obtienen el título de forma honorífica, lo que les permite utilizar las instalaciones y asistir a las reuniones pero no votar las propuestas ni las decisiones realizadas). Actualmente, encontramos un total de unos 60 académicos numerarios, 15 académicos de honor, 120 académicos nacionales por elección o premio y académicos extranjeros sin límite de número, entre los cuales encontramos desde médicos a profesionales sanitarios de ciencias afines como la Farmacia, la Veterinaria o la Biología.

Podéis encontrar la historia completa de la Academia aquí.

 

El Corralet 

Son muchas las historias que giran en torno a este rincón del complejo del Hospital de la Santa Creu, un espacio que, a pesar de crearse la nueva sala de disecciones en la nueva Reial Acadèmica de Medicina, se mantuvo en uso hasta bien entrado el siglo XX, tal y como podemos apreciar en esta fotografía de 1918 que os añado un poco más abajo, en la cual el profesor Gil Vernet muestra cómo realizar una disección, o en las palabras de ”La Trini”, personaje de la novela Incerta Glòria de Joan Sales, con las cuales nos muestra su todavía uso como almacén de cadáveres:

“Quan érem petits, travessàvem quatre vegades cada dia el pati de l’hospital de la Santa Creu per anar i tornar del nostre carrer al del Carme, on hi havia l’escola laica d’on els papàs eren mestres. Ell es deturava de vegades davant del “corralet”, que així anomenàvem el dipòsit de cadàvers; donava a un carreró transversal i només una reixa el separa dels transeünts. Jo m’havia d’arrapar a la reixa i posar-me de puntetes per veure els morts; n’hi solia haver tres o quatre cada dia, de vegades més. Com que estaven dipositats de cara a la reixa, el que se’n veia millor eren els peus descalços: uns peus grocs… i bruts. ¡Quina tristesa, la d’aquells peus! ‘Vet aquí la fi que ens espera’, deia invariablement en Llibert, ‘si no ens espavilem’”.

dissección

 

Al parecer, en la plaza que actualmente encontramos detrás de la sala de disecciones de la Academia, en la plaça del Doctor Fleming, había un cementerio donde la gente iba a rezar por las almas de sus familiares en Viernes Santo a un pequeño mausoleo ubicado en el mismo espacio. El monumento se encontraba decorado con una imagen del Purgatorio y una pirámide, una campana y dos calaveras de piedra. En uno de los laterales, se hallaba también un monumento  realizado con calaveras.

calaveras

 

Pero no sólo se trataba de un cementerio, sino que también se depositaban en este espacio los cadáveres usados durante las disecciones realizadas por los estudiantes de la Reial Acadèmia de Medicina, así como también de aquellos barceloneses más pobres o los que no se podían identificar.

foto el corralet

 

Por otro lado, si cogemos las palabras de Joan Amades, uno de los grandes cronistas de nuestra ciudad, se nos cuenta cómo, al parecer, muchos de los cuerpos que se encontraban en este espacio fueron usados para realizar hechizos, puesto que en su momento estaba permitido comprar un cuerpo muerto por un duro.

Obviamente, debido a todo ello, también fue una zona sujeta a historias de fantasmas y de lo más extravagantes, así como también de cultos oscuros, muy ligados, a su vez, al Santo Cristo del Corralet, el cual presidía el arco de entrada al mismo.

Alrededor de dicho Cristo, se crearon tres cofradías:

Confraria del Sant Crist del Corralet

Confraria de les Ànimes del Purgatori

Confraria de la Pia Unió del Santíssim Rosari

sant crist

 

Pero… ¿Y su nombre? Precisamente, procede del hecho de que, antes de ser depósito de cadáveres, se tratase del primer teatro (de ahí su nombre, haciendo referencia a las antiguas corralas castellanas) de Catalunya, una actividad también muy vinculada a los hospitales, lugar en el cual se acostumbraban a realizar estas actividades. Por esas cosas de la vida, da la casualidad de que, actualmente, una de las salas de la Biblioteca de Catalunya, ubicada en el antiguo complejo del la Santa Creu, se usa para representaciones teatrales y un buen ejemplo de ello es el uso que le da la compañía La Perla.

Finalmente, antes de cerrar este pequeño paréntesis y proseguir con nuestra visita a la Reial Acadèmia de Medicina como tal, destacar que Picasso, en el año 1903, realizó una obra vinculada con el Corralet. Lo hizo un día que acudió al Hospital de la Santa Creu a recoger un amigo suyo, el doctor Cinto Reventós, quien le daba también acceso a distintas dependencias a las cuales en situación habitual no se podía acceder. Fue, precisamente, en el departamento anatómico que quedó tan impresionado por el cuerpo de una mujer, preparada para ser estudiada por los estudiantes, que la usó como modelo para realizar esta obra que os añado a continuación.

dona morta 1903 picasso

“Dona morta” (1903), Pablo Ruíz Picasso 

 

Os recomiendo la lectura de esta entrada del blog de Bereshit donde encontraréis un poco más de información sobre el Corralet. De hecho, es el que he usado para poder redactar este pequeño paréntesis.

 

El interior de la Reial Acadèmia de Medicina

Una vez hecho este pequeño resumen contextual… ¡ya podemos pasar a visitar el interior de la Reial Acadèmia de Medicina!

En primer lugar, encontramos el Saló dels Presidents, encabezado por un retrato de Pere Virgili, fundador del Col·legi de Cirurgians antes de su transformación en Reial Acadèmia de Medicina. Este gran salón nos vincula de lleno con esta formación académica que destacábamos, pues es en ella donde se realizan las reuniones de los miembros de la institución, así como también donde encontramos los retratos de sus presidentes.

 

La Biblioteca

Otro de los espacios que se pueden visitar en la Reial Acadèmia de Medicina es su Biblioteca, configurada a partir de los intercambios de material bibliográfico realizados con la Academia de París y la importante donación de uno de sus mecenas más destacados, Francisco Garí, quien aportó unas 50.000 pesetas (actualmente, dicha cantidad representaría un millón de euros aproximadamente) en el año 1876 para ello. A pesar de la gran ayuda que significó su donación, tanto para la biblioteca como la institución en su conjunto, éste no quiso grandes honores, motivo por el cual sólo encontramos un pequeño retrato del mismo en la Biblioteca.

 

El Despacho del Presidente

Es en el despacho del presidente que podemos encontrar algunos de los elementos que nos explican con mayor claridad la historia de la Academia, así como también las dificultades que ésta tuvo que sortear en una España conservadora y católica.

El primero de ellos es la pila de agua bendita que encontramos al lado de la puerta y que nos muestra cómo, a pesar de que la práctica de la disección llegase más tarde a España que a Holanda, aún existían ciertas reticencias en llevarlo a cabo con normalidad. Es por este motivo que todos los instrumentos utilizados durante las operaciones, así como también los cadáveres, tenían que ser bendecidos con dicha agua, algo que los cirujanos no acabaron de aceptar del todo bien. Su contrarrespuesta la encontramos en el armario de la derecha de la sala, aquel en cuyo interior se resguardaba todo el material quirúrgico. Éste se ubicaba justo delante de la capilla y, con esta excusa, la proximidad del armario al lugar sagrado, se evitó tener que bendecir los instrumentos cada vez que se iban a usar y, a su vez, conseguir hacer frente a la religión por parte de la ciencia.

labcnquemegusta-reialacademiamedicina11

 

El tercer elemento que encontramos en la sala y que, nuevamente, nos vincula con este carácter académico de la institución es la urna original que se halla sobre la mesa y que se utilizaba para votar entre los académicos las decisiones a tomar.

labcnquemegusta-reialacademiamedicina10

 

La Sala de Disecciones o Teatro Anatómico

Y, finalmente, ya sí que podemos pasar a la cerecita de la visita, a aquella gran sala que representó un paso tan importante tanto a nivel funcional como arquitectónico y que permitió llevar a cabo destacados y distintos desarrollos en el campo de la Medicina durante los siglos XVIII y XIX.

Antoni Gimbernat (1734-1816: discípulo de Pere Virgili, último cirujano mayor antes de pasar a la unificación ya mencionada entre teórico y cirujanos y personaje que da nombre al anfiteatro), Pere Mata (1811-1877: precursor de la medicina forense), Miquel de Servet (1509-1553: teólogo y doctor, fue quemado en la hoguera por sus teorías contrarias a los principios de la Iglesia), Santiago Ramón y Cajal (1852-1934: Premio Nobel de Medicina de 1906)… Un gran listado de nombres de grandes eminencias de la Medicina bordea toda la sala oval y, sólo con ello, ya percibimos que nos encontramos en un lugar que pretende llegar lejos, del mismo modo que lo hicieron sus referentes, gracias a los estudios y análisis que se impartían en su interior.

 

¡Iniciamos la visita por el piso superior del gran anfiteatro!

labcnquemegusta-reialacademiamedicina14

 

La gran lámpara de Murano que observamos colgando de su techo es un regalo de Alfonso XII a la Academia, un hecho que nos vincula con sus orígenes, con esa palabra Reial que encontramos en su denominación y que hace referencia, precisamente, al hecho de que fue la dinastía borbónica la que dio el consentimiento a su fundación, del mismo modo que también se realizó con otras instituciones similares (cabe recordar que las reales academias son instituciones españolas creadas por la monarquía con la finalidad de investigar y divulgar cultural, científica y artísticamente, bajo esos principios tan propios de la Ilustración y con el objetivo de crear un sistema paralelo a las universidades, consideradas, contrariamente a nuestros días, como vestigios medievales incontrolables por parte del estado).

labcnquemegusta-reialacademiamedicina15

 

Otro elemento que llama nuestra atención nada más entrar a este interesante anfiteatro forense son las celosías que bordean todo el perímetro del primer piso. Para comprender su presencia, cabe tener en cuenta que, a pesar de ser algo ya reconocido y permitido, tal y como hemos también visto con esa pila de agua bendita que mencionábamos, las disecciones eran consideradas algo muy escandaloso. Es por este motivo que, aún permitiendo la asistencia a las disecciones mediante previo pago a espectadores externos, estos se debían esconder bajo unas grandes celosías pues, al fin y al cabo, el cuerpo del difunto que sería objeto de la disección se encontraba desnudo, algo todavía no aceptado socialmente hablando en la época.

 

Sin embargo, lo que más sorprende durante nuestra visita, especialmente desde el piso inferior, y que, en realidad, es una de las peculiaridades más destacadas del conjunto es su forma de anfiteatro y el efecto óptico, por completo buscado, que nos causa su interior. A pesar de sus funciones prácticas, pues la forma de anfiteatro permitía una mayor visibilidad por parte de los asistentes a los estudios, encontramos una segunda utilidad que supone que, además, sea un espacio tan innovador y moderno para su tiempo. Y es que, a pesar de que las disecciones se realizasen únicamente en invierno por tal de garantizar la conservación de los cuerpos, la arquitectura está pensada de tal manera que la temperatura exterior se maximiza en el interior para, así, evitar la rápida descomposición del cadáver. De todos modos, las disecciones se debían realizar en sesiones de entre 6 y 8 horas consecutivas, sin ningún descanso, para evitar la descomposición.

labcnquemegusta-reialacademiamedicina26

 

No obstante, el elemento más esperado no podía ser otro que la piedra móvil (la actual es la original) en la cual se practicaban las disecciones. Un interesante sistema de desagüe limpiaba el cadáver y evitaba la acumulación de restos, mientras que su posición central, gracias a la forma de anfiteatro de la sala, permitía a los asistentes disponerse a su alrededor.

labcnquemegusta-reialacademiamedicina21

 

Otro elemento del mobiliario a destacar es su sillería, donde cada una de las localidades pertenecía a uno de los académicos y, de hecho, algunas incorporan todavía inscripciones que identifican su propietario. Los estudiantes, por su lado, presenciaban la sesión de pie.

Exceptuando aquellas que han tenido algún que otro desperfecto, las que podemos encontrar actualmente también son las originales.

 

Y, en cuanto a anécdotas, diríamos que son muchas las que podrían explicarnos sus paredes, así como también los grandes avances en la disciplina de la Medicina que se llevaron a cabo en esta sala, sin embargo, antes de finalizar esta entrada, me gustaría centrarme en una de ellas, en las primeras radiografías que, mediante un cañón de rayos X y el trabajo de los doctores César Comas y Agustí Prió, tuvieron como escenario el teatro anatómico de la Reial Acadèmia de Medicina.

Estos dos doctores fueron los primeros que iniciaron la investigación en España de los recién descubiertos Rayos Röntgen en Alemania y lo harían en la Universidad de Barcelona, a pesar de que la exposición a los alumnos fuese en anfiteatro de la Reial Acadèmia de Medicina, en una sesión experimental celebrada el 24 de febrero de 1896. La memoria se publicaría el mismo año en los Archivos de Ginecología, Obstetricia y Pediatría.

Al parecer, Prió era el que acostumbraba a sujetar la placa y un tercer ayudante, Wifredo Coroleu, las ranas con las cuales se realizaban los experimentos. En ambos profesionales, dado que los rayos X les daban de lleno, se crearon tumores en los brazos usados para sujetar los instrumentos del experimento. En el año 1935, a Prió se le tuvo que amputar un brazo a causa del efecto de la continuada acción de los rayos que manipulaba y, en el año 1946, tras sufrir una segunda amputación, el doctor pidió la jubilación.

médicos

Los tres doctores realizando sus experimentos

 

Finalmente, antes de salir de la sala, destacar que los retratos escultóricos que encontramos en su interior corresponden a Alfonso XII y Carlos III, como promotores reales de la institución que fueron, y Pere Virgili y Antoni Gimbernat, esos dos grandes doctores de los cuales hemos hablado un poco más atrás en la entrada de hoy.

 

Y, como no podía ser de otra manera, un imponente Esculapio, reproducción del descubierto en las ruinas de Empúries, nos da la despedida de la sala.

labcnquemegusta-reialacademiamedicina28

 

Últimos apuntes

La Reial Acadèmia de Medicina funcionó como facultad hasta que tomó forma el Hospital Clínico y su correspondiente universidad en el año 1906.

Al parecer, el traslado de los estudiantes fue todo un acto de fiesta y alegría, llevando a cabo, incluso, paseos a caballo por la ciudad. Al parecer, se reunieron ocho o diez carros en el patio del Hospital de la Santa Creu y se creó con ellos una comitiva que recorrió la Plaça de Catalunya y el Passeig de Gràcia.

Paralelamente, dado que el Hospital de la Santa Creu había quedado pequeño y desfasado, se construyó el Hospital de Sant Pau i la Santa Creu con la finalidad de poder aportar un servicio adecuado. Podéis encontrar nuestra visita a dicho hospital en una entrada que publicamos ya hace un tiempo.

foto traslado

 

Ya para concluir, sólo decir que visitar la Reial Acadèmia de Medicina de Barcelona no sólo nos hace, nuevamente, viajar en el tiempo, a esa Barcelona ilustrada que pretendía dar explicación científica a todo lo que sucedía en ella, sino también conocer una nueva manera de entender el mundo, a la par que nos movemos por la historia de Barcelona y Catalunya, esa historia consecuencia de la derrota en la Guerra de Sucesión que provocó la necesidad de renovación y supervivencia mediante la creación de instituciones como de la que hemos hablado en esta entrada de La Bcn Que Me Gusta.

En definitiva, se trató de una experiencia de lo más interesante que nos abrió un mundo por completo desconocido: el mundo de la medicina moderna.

 

Bibliografía complementaria:

Carrera, Josep Ma., Història de l’Obstetrícia i Ginecologia catalana, Fundació Uriach 1838, Barcelona: Acadèmia de Ciències Mèdiques de Catalunya i Balears, 1998

Corbella, J, Escudé, M. i Pujol J., Història Gràfica de la Sanitat Catalana. Cent anys de Medicina, la nova Facultat i l’Hospital Clínic de Barcelona 1906-2006, Gimbernat. Revista Catalana d’Història de la Medicina i de la Ciència, núm. 121, Barcelona, 2006

 

Para más información:

c/ del Carme, 47

www.ramc.cat

2 comments

  • Amaia Lorente  

    Hace tiempo que tengo ganas y más desde que ya se puede visitar. Iré

    • La Bcn Que Me Gusta  

      ¡Un lugar muy curioso! Si puedes, ¡vale la pena! 😉

Escribe tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. Pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies